Argentina consiguió un triunfo épico. Más que por la instancia del torneo -«apenas» unos octavos de final del Mundial-, el 3-2 sobre Egipto quedará marcado por la forma en que se construyó: siempre desde atrás en el resultado, sin resignarse nunca y con un equipo que fue a buscar el partido con fútbol y convicción hasta darlo vuelta.
Esa mezcla de sufrimiento, carácter y recompensa encontró un reflejo inmediato en la gente. Apenas sonó el pitazo final, miles de hinchas salieron a las calles para celebrar como si la Selección hubiera conquistado un título. No importó el barrio ni la provincia: el país se tiñó de celeste y blanco.
El epicentro de los festejos volvió a ser el Obelisco porteño. Los subtes se llenaron de personas con camisetas y banderas rumbo al tradicional punto de encuentro, que en pocos minutos quedó colmado, con el Metrobus cortado. T ambién hubo caravanas de autos y bocinazos sobre las principales autopistas y avenidas.
Las imágenes se repitieron en distintos puntos del país. En Mar del Platael Monumento a San Martín volvió a convertirse en el lugar elegido para celebrar. Lo mismo ocurrió en Mendoza, Rosario, Córdoba -con el Patio Olmos repleto de hinchas-, la plaza de Pilar y la estación Constituciónentre muchos otros lugares donde la pasión albiceleste volvió a hacerse sentir.
El contraste con las horas previas fue tan marcado como llamativo. Durante el partido, las calles lucían prácticamente desiertas, como si se tratara de un feriado en plena jornada laboral. Muchos comercios bajaron sus persianas y el movimiento quedó reducido al mínimo. Como suele suceder cada vez que juega la Selección, las fiambrerías, almacenes y comercios de barrio habían tenido una intensa actividad en las horas anteriorescon las compras de último momento para la clásica picada.
Festejos en Constitución tras el triunfo de Argentina 🇦🇷⚽
Tras la victoria, Argentina pasó a CUARTOS 🤩🥹💪
Vamos Argentinaaaaaaaa!!!!!pic.twitter.com/Qk8Y3ftFjg— Nicolás Limas Sosa (@Nicolimassosa) 7 de julio de 2026
La celebración también cruzó las fronteras. En las redes sociales comenzaron a multiplicarse los videos de argentinos festejando en distintas ciudades del mundo, desde Roma, pasando por Tel Aviv y hasta otros destinos donde la comunidad albiceleste volvió a demostrar que acompaña al equipo sin importar la distancia.
No fue una final. Tampoco un partido por el título. Pero por la manera en que Argentina consiguió la clasificación, por la emoción de un triunfo que parecía escaparse una y otra vez, y por el respaldo incondicional de su gente, la noche terminó con un festejo que tuvo clima de campeonato.
Video: la gente copó el Obelisco

Mirá también


