
Mikel Merino es un futbolista que sabe dónde y cuándo estar. El mote de héroe ya no parece una casualidad, sino el resultado de su olfato, su timing y su temple para definir partidos importantes. Una vez más, el volante del Arsenal apareció en el momento indicado y, con su gol a los 88 minutos frente a Bélgica, metió a España en las semifinales del Mundial 2026.
El equipo de Luis de la Fuente disputó un encuentro incómodo ante los Diablos Rojos. Si bien se adelantó en el marcador gracias al tanto de Fabián Ruiz, la respuesta llegó rápidamente con Charles De Ketelaere, que igualó el encuentro y, además, le puso un freno al récord de imbatibilidad de Unai Simón, que quedó establecido en 650 minutos sin recibir goles.
El presente de Merino adquiere todavía más valor si se tiene en cuenta su recorrido reciente. En febrero sufrió una fractura en el pie derecho que obligó a una intervención quirúrgica y puso en duda su participación en la Copa del Mundo. Recién regresó a las canchas en mayo y su convocatoria fue cuestionada por una parte de los hinchas españoles.
¡AGÓNICO GOL DE ESPAÑA!
A los 87′, Merino puso el 2-1 ante Bélgica. pic.twitter.com/ZicQdmloeR
— TyC Sports (@TyCSports) July 10, 2026
De la Fuente no pensó ni un segundo en dejar al futbolista sin Mundial. La explicación va mucho más allá del presente físico. El entrenador conoce a Merino desde hace años: lo dirigió en las selecciones Sub-19 y Sub-21 de España, donde siguió de cerca su evolución y entendió rápidamente el valor que podía aportarle a cualquier equipo. Siempre confió en un futbolista con personalidad para asumir responsabilidades en los momentos de mayor presión.
Porque Merino no es un goleador, pero tiene un atributo que pocos mediocampistas poseen. Es un volante con llegada, especialista en sorprender desde atrás y aparecer en el área cuando nadie lo espera. Su inteligencia para interpretar los espacios, el poderío en el juego aéreo y la capacidad para elegir el momento justo para atacar convierten cada avance suyo en una amenaza. En la selección acumula 49 partidos, 12 goles y 5 asistencias. En un fútbol donde abundan los mediocampistas de control, el hombre del Arsenal aporta algo distinto: desequilibrio en los metros finales y una cuota de gol que suele aparecer en las noches más importantes.
La primera gran muestra de ese carácter se dio en la Eurocopa 2024. Allí fue el encargado de firmar uno de los tantos más recordados de la era reciente de España: a los 119 minutos del cruce frente a Alemania, cuando todo indicaba que la serie se definiría por penales, conectó un cabezazo letal para sellar el 2-1 y meter a la Roja en las semifinales del torneo.
Aquella noche parecía difícil de igualar. Sin embargo, este Mundial terminó por consolidar un patrón. Apenas cuatro días atrás, frente a Portugal por los octavos de final, apareció sobre el minuto 90 para definir tras una gran jugada colectiva en la que se combinaron con pases de primera Fabián, Rodri y Ferrán Torres. Y ante Bélgica volvió a hacer lo mismo: cuando el partido se encaminaba al alargue, irrumpió dentro del área para empujar el 2-1 y desatar el festejo español.
DE ÚLTIMO MINUTO: ¡GOOOOOOOL DE ESPAÑA PARA METERSE EN CUARTOS!
Espectacular pase entre líneas para que el recién ingresado Mikel Merino le gane el duelo mano a mano a Diogo Costa y convierta el 1-0 ante Portugal sobre el final del partido. pic.twitter.com/tcd6e1eTYT
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Ni el propio Merino encuentra una explicación para esa costumbre. «Había marcado contra Portugal y pensaba que me iba a tocar hasta dentro de no sé cuánto, pero va y pasa otra vez», dijo entre risas tras el encuentro. Luego, agregó: «Ojalá que siga pasando, dudo que pase, pero ojalá que sí«.
Más allá de sus goles, el volante también destacó lo que representa este momento para su país. «Es un sueño hecho realidad. Esto une a todo el país», expresó.
Ahora el desafío será aún mayor. España enfrentará a Francia por un lugar en la final del Mundial y Merino anticipó un duelo de máxima exigencia: «El partido con Francia va a ser de tú a tú». Después de tres goles decisivos en tres eliminatorias consecutivas, la Roja sabe que siempre puede esperar una aparición más de su héroe inesperado.