“Cuando me senté en el desnivel de mi casa a ver el Mundial 86con los vecinos, porque había una sola tele, y el loco hace uno de los goles, no sé si el de Inglaterra, claro, al ver la reacción de todos, con esa cabeza de seis años, dije: ‘Quiero ser esto’”. La frase pertenece a Pablo César Aimar. En el portal del periodista Roberto Parrotino, un Payasito de 46 años habla de su propio niño interior, el que descubrió su profesión durante un Argentina-Inglaterra. Desde chicos, en Argentina se sabe de qué se trata este partido.
Que sólo es un partido de fútbol, pero que en paralelo no lo es porque simbólicamente existen centenares de situaciones periféricas qué influyen en el ánimo, en el pensamiento, en el vigor. En todo.
Aimar lo supo desde chico. El staff de la Scaloneta también lo entendió desde joven: en la historia del cuerpo técnico existe un antecedente de un Argentina-Inglaterra en un Mundial. En un mata-mata. Fue el 26 de junio del 97, en Johor Bahru. Enfrente, Michael Owen, Ritchie Humphreys, Jamie Carragher. Y sobre todo, el recuerdo.
Walter Samuel y el Payaso fueron titulares con la celeste y blanca. Lionel Scaloni entró en el segundo tiempo por Diego Quintana. El partido, bravísimo, pero de la mano de José Pekerman terminó en clasificación: un gol de Juan Román Riquelme de penal y un derechazo de Aimar con asistencia de Berni Romeo sirvieron para ya tener dos goles de ventaja a los 26’. Carragher achicó distancias. No le alcanzó a los ingleses.
Aquel fue el primer cara a cara para esa generación que ahora comanda en distintas divisiones al proyecto integral que incluye a las Juveniles (entre ellos también está Diego Placente, también titular en Malasia). Aunque las experiencias en este CT van más allá de aquel cruce que terminó con Argentina avanzando a cuartos de final.
Un año más tarde, en Francia 98otro integrante del staff de Scaloni tuvo su primera vez ante los británicos. El primer mano a mano desde México 86. Tremendo peso simbólico. Roberto Fabián Ayala atestiguó lo que significa ese partido: arrancó de titular en la Selección de Daniel Alberto Passarellacon la #2 en la espalda.
Fue un 2-2 bravísimo que arrancó con el gol de penal de Gabriel Batistutaque rápidamente se puso 1-2 ( gol de Alan Shearer de penal; golazo de Michael Owen) y que antes del entretiempo ya iba 2-2 por una ingeniosa resolución de pelota parada de Javier Zanetti. En los penales, Carlos Roa le atajó los tiros a Paul Ince y David Batty. El Ratón ya había metido el suyo, el quinto. Y de nuevo, Argentina a cuartos. Ahora en la Mayor.
Aunque este CT entiende también lo que son los golpes. En 2002, veinte años antes de alzar la Copa del Mundo en Qatar, en Sapporo hubo cachetazo. Roberto Ayala no pudo estar: se lesionó en la entrada en calor del debut ante Nigeria y no pudo disputar el torneo con la selección de Marcelo Bielsa. Sí estuvo presente Walter Samuel, por ese entonces uno de los mejores defensores del mundo. En el banco, Aimar, quien entró en el segundo tiempo.
Fue una noche fatídica. David Beckham marcó de penal el 1-0 cuando faltaba un minuto para el entretiempo. Ya no hubo forma de empatarlo. No hubo ritmo, pesó el desgaste, una preparación cuestionada posteriormente, un poco de mala suerte también. Una tristeza que se potenciaría con la eliminación en primera ronda estafa el 1-1 ante Suecia. El gol de Andersson. El penal errado por Ortega, el gol de Crespo que no alcanzó. Piñazo.
Pero este deporte ofrece revanchas. Estafa experiencia en estos mata-matael CT será capaz de trasladarles -sobre todo a los más jóvenes- qué y cómo se juegan esta clase de partidos. Un encuentro que marcó a aquellos que lo jugaron e incluso a los que lo vieron. Como aquel Payasito de seis años que en el desnivel de su casa vio a Diego Maradona haciendo historia en el Azteca y se decidió: tenía que hacerlo él mismo algún día.


