
Ben Jones, el actor que interpretó al desaliñado mecánico Cooter Davenport en las siete temporadas de la exitosa serie Los Dukes de Hazzard, murió el domingo a los 84 años.
La noticia fue confirmada por su esposa, Alma Viator, quien contó que el intérprete sufrió un «infarto masivo» en su casa de Washington, Virginia. Según relató en una publicación en Facebook, Jones se encontraba descansando en su sillón favorito mientras esperaba que comenzara un partido de los Atlanta Braves.
«Perdí al amor de mi vida hoy. Ben falleció», escribió Viator. Y agregó que había tenido «una vida increíble, rica y plena», además de destacar que fue una persona muy querida.
Jones quedó en la memoria de varias generaciones por su papel de Cooter Davenport, el dueño del taller mecánico Cooter’s Garage, ubicado en la plaza del condado de Hazzard, frente a la oficina del sheriff. El personaje era uno de los aliados de los primos Bo y Luke Duke y tenía como apodo en la radio CB «Crazy Cooter».
El actor apareció en 141 episodios de Los Dukes de Hazzard, una ficción ambientada en Georgia que se emitió por CBS durante siete temporadas, entre enero de 1979 y febrero de 1985. La serie estaba protagonizada por Tom Wopat, John Schneider y Catherine Bach, junto con Sorrell Booke, Denver Pyle y Sonny Shroyer.
La llegada de Jones a la serie estuvo relacionada directamente con una película que había protagonizado unos años antes. En 1975, interpretó a un agente federal en Moonrunners, una producción de United Artists sobre contrabandistas de alcohol escrita y dirigida por Gy Waldron, quien luego desarrollaría aquella historia para convertirla en Los Dukes de Hazzard.
Jones y el cantante de música country Waylon Jennings, quien había participado como narrador en Moonrunners, se sumaron a la nueva serie. El elenco se completó con Wopat, Schneider, Bach y el resto de los actores que dieron vida a los habitantes del condado de Hazzard.
La popularidad de la ficción fue enorme. Los Dukes de Hazzard llegó a ocupar el segundo lugar entre los programas más vistos de Estados Unidos, solo detrás de Dallas. En la trama, Cooter era el encargado de reparar buena parte de los vehículos de los protagonistas y un personaje fundamental para las aventuras de los Duke.
Antes de convertirse en una figura conocida de la televisión, Jones atravesó una etapa complicada. Según contó en sus memorias, comenzó a beber y a llevar una vida desordenada cuando tenía apenas 16 años.
Sin embargo, su acercamiento al teatro y al cine le permitió encontrar una actividad en la que podía canalizar su entusiasmo. Estudió en la Universidad de Carolina del Norte, donde se especializó en radio, televisión y cine.
Jones logró dejar el alcohol en septiembre de 1977, antes de alcanzar la fama con Los Dukes de Hazzard.
El éxito de la serie también lo llevó a dar un inesperado giro en su carrera. En 1986, Jones, quien pertenecía al Partido Demócrata, se presentó como candidato a la Cámara de Representantes de Estados Unidos por el cuarto distrito de Georgia, pero perdió por un estrecho margen.
Dos años después tuvo revancha. En 1988 ganó las elecciones y consiguió una banca en el Congreso, donde fue reelegido en 1990. Permaneció en el cargo durante dos mandatos.
Aunque la política ocupó buena parte de su vida durante varios años, Jones nunca se alejó por completo del mundo del espectáculo. En 1997 volvió a ponerse en la piel de Cooter para la película televisiva Los dukes de Hazzard: Reunion. En esa producción, el personaje había seguido un camino similar al de su intérprete y se había convertido en congresista, una coincidencia entre ficción y realidad que Jones aprovechó con humor.
En 1998 volvió a trabajar con un elenco de figuras políticas ficticias en Colores primarios la película dirigida por Mike Nichols y protagonizada por John Travolta y Emma Thompson. Allí interpretó al asesor de prensa Arlen Sporkin.
En 2005, cuando Los Dukes de Hazzard llegó nuevamente al cine, el personaje de Cooter fue interpretado por David Koechner.
Jones, además, convirtió el recuerdo de la serie en un emprendimiento. Gracias a su vínculo con los fanáticos y a su experiencia como uno de los personajes que más trabajaba sobre el General Lee, abrió tiendas y museos temáticos de Los Dukes de Hazzard en Tennessee y Virginia y creó encuentros para los seguidores de la serie.