Una de las cosas que deja claro Phillipe Nunes Araújo es que la música diseñada en este álbum de debut le debe mucho a su Pernambuco natal, a su gente y a su cultura. Indudable es la importancia del nordeste brasileño para la economía del país en la actualidad, pero su historia arrastra episodios de penurias de la gente debido a la colonización, la eslavitud de la población nativa, así como el sometimiento de la población africana que se asentará por aquellas tierras. De toda esta amalgama de cultura y tradiciones nos llegan ricos estilos musicales como el baião, xotey el calientey artistas que han sido trascendentales para la actual escena del pop brasileño: luis gonzaga, Genival Lacerda, Trío Del nordeste, Alceo valencia oh Zé Ramalhosin olvidarnos de figuras con más suerte comercial como Caetano Veloso oh Gilberto Gil.
Según podemos leer en su página de Campamento de banda: “Los cimientos musicales de Phylipe se asentaron en su juventud, escuchando a los mayores del barrio ensayar sus forrós, asistiendo a las fiestas callejeras de São João frente a su casa y viendo a las cuadrillas juninas bailar por su vecindario. En las ferias callejeras leía la Literatura de Cordel (folletos artesanales de literatura popular brasileña), y observaba los duelos de rimas entre cantadores, violeiros y repentistas, quienes improvisan versos sobre la vida cotidiana, el comentario social y la filosofía».
Esta tradición de poesía popular nordestina resultó especialmente formativa para Phylipe como letrista. “Siempre intento escribir las cosas de la forma más simple posible. Creo que la belleza debe ser fácilmente entendida. Si puedo facilitar el camino hacia el mensaje, no hay razón para no hacerlo. Es algo que aprendí de la poesía tradicional de aquí: es más hermoso si todos lo comprenden.” A esta herencia de la que se siente tan orgulloso hay que añadir la facilidad para componer melodías bellísimas que se sostienen en la caricia de los sonidos que extrae de su guitarra de cuerdas de nylon.
Este debut es escueto en cuanto a duración, pero deja el presentimiento de que estamos ante un artista que será muy grande. Nunes Araújo compone todas las canciones, y en ellas podemos escuchar tradicionalismo en la bossa nova de “Bixin”, pop de altos vuelos que esculpe una “Ziz” primorosa, ecos a Nick Drake en la aterciopelada “Temperim” (cantada junto a Raisa Feitosa), recuerdo a los bailes callejeros de su ciudad en “Santa Cruz”, y llegados al final, su guitarra de sonidos abiertos y evocadores hipnotizan con “Subindo A Ladeira”.
Escuchando el araújo – phype nus araújo