Golpes bajos es una banda de post-punk procedente de Barcelona, aunque sus miembros proceden de Ibiza, Mataró y Vitoria. Inicialmente arrancó como el proyecto solista de Carlos Vergara (bajo y voz), publicando un par de EPs: Agujeros para llenar (2016) y Carne (2017). Posteriormente se fueron añadiendo el resto de componentes, y en 2020 lanzaron su primer álbum, Cruel. Un disco del que entonces te hablamos en nuestra sección para grupos emergentesdestacando su sonido oscuro y potente que nos recordaba a División de alegría, Bauhaus o los primeros Echo y los conejitos.
El segundo trabajo de Golpes bajos se ha hecho esperar, pero finalmente llegó a principios de este 2026. Un disco homónimo que, nos comentan, está inspirado en el largo camino que les ha llevado hasta este momento, y también, a un nivel más amplio, en los sentimientos encontrados que produce asistir en directo a la decadencia de Occidente y su vacío existencial, presenciando el nacimiento de una era distópica e inquietante. Tan inquietante como el sonido del grupo en este segundo disco, producido por Matteo Vallicelli (The Soft Moon), mezclado por Lluis Cots en Estudi Nautilus y masterizado por Mauricio Baggio en La Distilleria (Italia).

Golpes bajos suena a vacío existencial, a incomprensión, hastío e incluso desesperación. Quizás por eso han publicado como primer sencillo precisamente la canción titulada «Vacío». En ella lo dicen bien claro: «Es mi hastío tan grande este vacío insoportable«. Su sonido tenebroso, agresivo y nervioso marca el camino a seguir para el resto del disco, aunque con matices.
» data-cs-src=»https://www.youtube.com/embed/6ZSE9Mfm9Qk?feature=oembed» frameborder=»0″ enable=»accelerómetro; reproducción automática; escritura en portapapeles; medios cifrados; giroscopio; imagen en imagen; compartir web» referrerpolicy=»origen-estricto-cuando-origen-cruzado» enablefullscreen>
«S.O.S.», por ejemplo, rebaja algo el nivel de tensión. No mucho, pero lo suficiente como para que se aparezca por momentos el espíritu de los La cura más oscuros pero al mismo tiempo accesibles. A partir de ahí aparecen canciones que hablan, en inglés y castellano, de romperse y tratar de arreglarse, de cansancio vital, de odio y de ganas de estar en cualquier otro sitio que no sea este. Canciones como «I hate» o «Cracks» se mantienen en esa línea, mientras que otras como «Fix it» también se mueven en parecido terreno pero con un enfoque más pop que recuerdan a grupos de post punk más melódico como Los camaleones. Es de las pocas excepciones en un disco donde la música y las letras compiten para ver quien alcanza mayores cotas de oscuridad y angustia, incluso en canciones como «Overrated» que podrían pasar por más vitales al escucharlas de forma descuidada.
Dicho todo esto, te invitamos a escuchar el segundo álbum de Golpes bajostitulado asimismo Golpes bajosdesde la Página del campamento de banda del grupo.