
El USS Massachusetts se incorporó oficialmente a la flota de la Marina de Estados Unidos tras una ceremonia de puesta en servicio realizada en el puerto de Boston. Se trata del primer submarino en llevar el nombre de ese estado y uno de los más modernos dentro de la clase Virginia, diseñada para operaciones de ataque rápido y misiones estratégicas.
Esta nueva unidad, impulsada por energía nuclear, puede sumergirse a más de 240 metros de profundidad y está equipada para transportar hasta 24 misiles de crucero Tomahawk. Con un peso cercano a las 8.000 toneladas y un costo superior a los 2.800 millones de dólares, forma parte de una generación clave en la modernización de la flota submarina estadounidense.
El submarino fue bautizado en mayo de 2023 por Sheryl Sandberg, exdirectora de operaciones de Meta, quien actuó como madrina del buque. Es el número 25 de su clase, desarrollado conjuntamente por los astilleros General Dynamics Electric Boat y Newport News Shipbuilding.
Durante la ceremonia, autoridades destacaron el valor simbólico del nuevo buque. La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, subrayó que la incorporación refleja la histórica relación del estado con la tradición marítima y militar del país, además de proyectar esa herencia hacia una nueva generación de servicio.
El comandante del submarino, Mike Siedsma, señaló que el proceso de construcción y puesta en funcionamiento fue un logro significativo tanto para la tripulación como para los astilleros. También destacó que hacía décadas que un submarino no ingresaba al puerto de Boston.
Uno de los aspectos más destacados del USS Massachusetts es su tripulación: está compuesta por 147 personas, de las cuales 39 son mujeres. Esto refleja los cambios implementados en la Marina desde que se levantó la prohibición de mujeres en submarinos hace 16 años. Aproximadamente el 25% del equipo es femenino, en línea con el avance hacia fuerzas armadas más integradas.
El destino operativo del submarino no fue revelado, aunque su incorporación se produce en un contexto geopolítico complejo, marcado por tensiones internacionales y recientes operaciones navales. Según su comandante, la misión principal es demostrar la capacidad y el poder de la Marina estadounidense en el escenario global.
El USS Massachusetts es el quinto buque de la Marina en llevar ese nombre. El primero data de 1845, mientras que el más reciente antes de este fue un acorazado activo durante la Segunda Guerra Mundial. Con esta nueva incorporación, la Marina busca reforzar su presencia estratégica y mantener su capacidad de disuasión en los océanos del mundo.