
El Gobierno sigue avanzando en la reestructuración del Ministerio de Economía. Este lunes oficializó la asignación de competencias de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa a Pablo Lavigne, actual secretario de Coordinación de Producción, algo que venía ocurriendo de hecho.
El Decreto 215/2026 firmado por Javier Milei y Luis Caputo indica que el traspaso tendrá vigencia a partir de la fecha «hasta tanto se disponga la cobertura de la Secretaría citada en primer término». No obstante, fuentes oficiales descartaron esa posibilidad ante la «solvencia» de Lavigne y desvincularon la decisión de eventuales despidos.
Según la medida, el funcionario se encarga de asistir al ministro en la determinación de los objetivos y las políticas para la industria y el comercio, las pequeñas y medianas empresas, los emprendedores y la economía del conocimiento, y en la coordinación de la gestión operativa de dichas áreas, por lo que procede que asuma dichas tareas.
En la práctica, Lavigne viene concentrando poder tras la poda que sufrió su secretaría en los últimos meses. En agosto, renunciaron el secretario de Industria y Comercio, Esteban Marzorati, y su par de Pyme, Marcos Ayerra, cuya secretaría fue disuelta. Y en marzo, Producción fue reestructurada con la supresión de subsecretarías y la fusión de áreas.
Marzorati regresó a la función pública a principios de mes como asesor comercial en la Embajada de Estados Unidos, con la intención de que avance en la implementación del acuerdo bilateral con la Casa Blanca. La tarea requiere revisar normas inferiores, reglamentaciones y la negociación de asuntos sensibles.
El ajuste sobre Producción se aceleró en medio de tensiones con los industriales por la apertura comercial, el cierre de empresas y la pérdida de empleo formal. Caputo criticó la semana pasada al dueño de FATE por cerrar su planta y elogió a Lumilagro, que dejó de fabricar parte de sus termos para importarlos desde China «más baratos».
Las otras áreas que fueron reestructuradas son la Secretaría de Energía, coordinada por Daniel González, y la de Política Económica, a cargo de José Luis Daza. Esta última quedó envuelta en un conflicto por el pase a disponibilidad de 31 empleados a 6, 9 y 12 meses en función de la antigüedad en la planta, lo que ATE calificó como «despidos».
El viceministro autorizó el viernes en una nota interna «una estructura organizativa sustancialmente más reducida en cuyo nuevo diseño se redujo su personal«, tras la eliminación de la subsecretaría de Microeconomía y su absorción por la flamante subsecretaría de Análisis y Modelación Económica, a cargo de Esteban Fernández Medrano.
Luego de protestas de los últimos días, el quinto piso amaneció el lunes con las puertas cerradas en los accesos a los despachos de Daza y Caputo, junto con la presencia inusual de guardias. En el octavo piso, donde se encuentra Política Económica, algunos empleados fueron intimados a retirarse y otros no pudieron ingresar. Desde Economía, no hicieron comentarios.
Tal como anticipó Clarín, los cambios fueron precedidos por la visita de funcionarios del Ministerio de Desregulación, a cargo de Federico Sturzenegger, el «cerebro» del ajuste en las carteras y organismos para continuar con la «motosierra». Sus hombres entrevistaron al equipo de Caputo, quien asegura que los cambios fueron consensuados.
En los pasillos de Economía, temen un avance en las próximas horas sobre niveles inferiores y la fusión de áreas en Agricultura, Producción, Obras Públicas, Energía y Minería. La otra secretaría en la mira es Hacienda, encabezada por Carlos Guberman. Allí, se rumorea la posibilidad de 100 despidos, el 20% del plantel del sector.