
La tortilla vaga es una creación del chef Sacha Hormaechea, dueño del restaurante madrileño Sacha. Su cocción es unilateral, por lo que no se tiene que dar vuelta. Con este método se lograr una textura bien cremosa. La receta rinde dos tortillas, de cuatro porciones cada una.
Lavar y pelar las papas. Cortarlas en láminas de aproximadamente 1/2 cm. Colocarlas en una olla.
Cortar la cebolla en juliana y sumarla a la papa.
Cubrir los vegetales con aceite de oliva y llevarlo a fuego bajo.
Cocinar sin que el aceite alcance una temperatura de fritura. Cada 5 minutos revolver la papa, con la idea de que se vaya rompiendo un poco. Una vez que está bien blanda colar el aceite y volver a poner la papa y la cebolla en la olla para dorarla un poco.
Mientras tanto en un bol batir ligeramente los huevos junto con las yemas y una buena cucharada de sal.
Agregar la papa caliente a los huevos y mezclar bien. Dejar reposar 10 minutos.
En una sartén de hierro muy caliente o una sartén antiadherente con un poco del aceite de confitura de las papas volcar la preparación. Poner el fuego al mínimo y mover la sartén para asegurase de que haya hecho piso la tortilla.
Tapar por 1 o 2 minutos la tortilla vaga para se cuaje levemente la parte de arriba.
Retirar y volcar en un plato con la parte que nunca tocó la sartén para arriba.
Terminarla con perejil picado, piparras en conserva, papas lámina fritas y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen.