En la previa del duelo de boca ante la universidad catolica por la Copa Libertadoresuna historia llamó la atención de todos y no tardó en hacerse viral. Entre la multitud de hinchas que se acercaron a apoyar al equipo de Claudio Ubedaapareció un pequeño con una camiseta muy especial y un nombre que es sagrado para el mundo azul y oro: Román.
Su padre, Nelson Pernía, es oriundo de San Cristóbal, Venezuela, pero vive en Chile hace siete años. Su pasión por Boca no conoce fronteras y tiene una explicación clara: » Tenía un entrenador que fue a un campamento en Buenos Aires cuando yo era chico y nos transmitió todo lo de Boca, Riquelme y el mundo Boca«, contó emocionado ante las cámaras.
Tan profunda es su devoción que no hubo dudas al momento de elegir el nombre de su primogénito. Con el DNI en mano para certificar la historia, Nelson mostró orgulloso que su hijo se llama Román Pernía. El pequeño, lejos de inhibirse por las cámaras, se animó a cantar temas de la tribuna y hasta tiró unos pasos de baile al ritmo de los cánticos xeneizes, ganándose el aplauso de todos los presentes.
¿Y si nace el segundo?
Pero la dinastía Bostera en la familia Pernía no se detiene acá. Al ser consultado sobre la posibilidad de agrandar la familia, Nelson fue contundente: » Si tengo la suerte de tener otro, se va a llamar Martín«, aseguró en referencia al Titán, Martín Palermo.
En la casa de los Pernía en Chile, todo es azul y oro: desde la heladera hasta las paredes. Una muestra más de que el sentimiento por Boca es universal y que, sin importar la distancia o la nacionalidad, el amor por los colores y por ídolos como Juan Román Riquelme se hereda y se lleva con orgullo en el documento.

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