
El congresista demócrata por California Eric Swalwell enfrenta una nueva acusación de abuso sexual que agrava una serie de denuncias en su contra y pone en jaque su carrera política. La denuncia más reciente fue presentada públicamente por Lonna Drewes, quien aseguró que el legislador la drogó y violó en un hotel de Beverly Hills en 2018 .
El caso se suma a otros señalamientos previos revelados en los últimos días, entre ellos una investigación periodística que recogió testimonios de cuatro mujeres que denunciaron distintas formas de conducta sexual inapropiada, incluida una excolaboradora que afirmó haber sido violada . Con esta nueva denuncia, el número de acusaciones asciende al menos a cinco.
Según el testimonio de Drewes, el episodio ocurrió tras varios encuentros con el congresista en eventos públicos. La mujer relató que, durante una salida, solo consumió una copa de vino antes de sentirse incapacitada. Luego, aseguró que Swalwell la llevó a su habitación de hotel, donde -según su relato- fue agredida sexualmente mientras no podía moverse ni defenderse .
Drewes afirmó que no dio su consentimiento en ningún momento y que, aunque no realizó un examen médico inmediato, sí documentó lo ocurrido en su entorno cercano y en sesiones de terapia. También explicó que el miedo al poder político del congresista fue un factor clave para no denunciar antes el hecho.
Durante la misma conferencia de prensa, su abogada indicó que otras tres mujeres se contactaron tras conocerse el caso, lo que podría ampliar aún más el alcance del escándalo. Además, adelantó que se presentará una denuncia formal ante las autoridades del condado de Los Ángeles.
Las acusaciones no son aisladas. Días antes, una investigación de CNN había revelado los testimonios de cuatro mujeres que describieron un patrón de comportamiento por parte del legislador. Entre ellas, una exasesora aseguró que fue violada en 2024 luego de una noche en la que se encontraba altamente intoxicada, y denunció que el congresista no se detuvo pese a que ella le pedía que lo hiciera .
Otras mujeres señalaron haber recibido mensajes sexuales no solicitados, fotos íntimas y comportamientos inapropiados, muchos de ellos en contextos donde existía una relación de poder o influencia política. Varias coincidieron en que Swalwell generaba vínculos personales con mujeres jóvenes interesadas en la política, que luego derivaban en interacciones de carácter sexual.
El congresista negó las acusaciones y sostuvo que se trata de afirmaciones falsas con motivaciones políticas. A través de sus abogados, también envió cartas legales a algunas de las denunciantes para exigir retractaciones. Sin embargo, la acumulación de testimonios y la aparición de nuevas denunciantes aumentaron la presión sobre su figura.
En medio de la controversia, Swalwell anunció que planea renunciar a su banca en el Congreso, en un intento por contener el impacto político del escándalo. En un comunicado, pidió disculpas por “errores de juicio”, aunque insistió en que combatirá las acusaciones más graves.
El caso ha generado repercusiones tanto dentro como fuera del Partido Demócrata, donde comenzaron a surgir pedidos de explicaciones y demandas de mayor transparencia. También reavivó el debate sobre el abuso de poder en ámbitos políticos y la dificultad que enfrentan las víctimas para denunciar este tipo de situaciones.