
Luiz Inácio «Lula» da Silva, el actual jefe de Estado de Brasil, es una figura que suele dar que hablar, casi siempre por sus decisiones políticas.
Sin embargo, en esta oportunidad, generó repercusiones por la publicación de un video en el que se lo ve, a pesar de su edad, realizando una sesión de gimnasio.
El objetivo de la grabación fue evidenciar que el mandatario se mantiene en muy buen estado, en medio de una campaña política donde le cuestionan sus capacidades físicas.
«Si querés vivir hasta los 120, hacé lo que yo hago”: la tempranera rutina de Lula da Silva
El presidente de Brasil, que en octubre cumplirá 81 años, se volvió viral tras la difusión de un video donde se lo observa entrenando en el gimnasio, con un estado físico que sorprendió a propios y ajenos.
El material audiovisual, compartido en Instagram por su esposa Janja da Silva, lo muestra vestido con pantalones cortos y musculosa, mientras realiza ejercicios en el gimnasio y luce un aspecto saludable y enérgico, característico de una personas más joven.
Se lo puede ver haciendo desde estocadas asistidas para estirar flexores de cadera y activar glúteos, hasta elevaciones de talones, que permiten sumar resistencia sin cargar la espalda, y ejercicios suaves de elongación.
A la par de que grababa a su marido, Janja relató que este se levanta periódicamente a las 5:30 de la mañana, y que alrededor de las 7:00 comienza a entrenar.
«Si querés vivir hasta los 120, hacé lo que yo hago”, dice Lula mirando a la cámara, antes de que finalice el video.
La publicación de Janja no tardó en explotar en las redes sociales, donde miles de usuarios destacaron la vitalidad del mandatario.
Un video que para la campaña electoral: «Me estoy preparando para el cuarto mandato»
Más allá del innegable bienestar físico del presidente brasileño, lo cierto es que el video también forma parte de la estrategia electoral que lleva a cabo, en la cual intenta despejar rumores sobre su estado de salud y mostrarse fuerte para la campaña que se avecina.
La publicación, realizada el 6 de abril, llegó en un momento clave, ya que en ese entonces circulaban versiones sobre una supuesta fragilidad física del mandatario. Además, de acuerdo con las últimas encuestas, su posible contrincante, Flávio Bolsonaro, lo aventaja en algunos puntos en cuanto a intención de voto.
Con esta jugada, entonces, Lula buscó mostrarse activo y decidido a seguir al frente del país, que tendrá comicios presidenciales en octubre.
Días después, el jefe de Estado brindó una entrevista al diario El País, en la que volvió a hablar de su salud y ratificó su candidatura: bromeó con lo de vivir por muchos años más y confirmó que se prepara para afrontar un cuarto período como presidente.
“Admiro a Messi, que quizá sea aún convocado por Argentina… Estoy muy bien de salud. Tengo un acuerdo con Dios para vivir 120 años, porque me gusta mucho la vida. Y me estoy preparando para disputar las elecciones, me estoy preparando para el cuarto mandato con la convicción de que es plenamente posible. Estoy muy, muy, muy comprometido», sostuvo, y agregó:
«¿Por qué bromeo diciendo que voy a vivir 120 años? No puedo detener la rotación del planeta, así que los años pasan y yo seguiré envejeciendo. Hoy tengo 80. El año que viene tendré 81. Pero uno no envejece por la cantidad de años, sino por la falta de motivación. Todos los santos días me levanto con la disposición de hacer más mañana que hoy».