Renato Gaucho había tomado una determinación muy polémica: no viajó desde Río de Janeiro hasta Buenos Aires para dirigir a Vasco de Gama contra Carpas Centrales (0 a 0 en el estadio de Banfield, el último 4 de abril), por la Copa Sudamericana. En su argumento: la logística y necesidad de apuntar las energías al brasileño. Incluso, los cariocas jugaron con mayoría de suplentes ante el Guapo.
La Conmebol le había abierto un expediente y este jueves la prensa local anticipó la sanción: tres fechas de suspensión para el técnico. Esto, antes de que se publicara en el comunicado de la Unidad Disciplinaria de la entidad. Su situación se agravó por lo que dijo tras enfrentar a Audax Italiano, por el mismo certamen. «Yo no viajé, me criticaron, y la Conmebol gritó allá… ¿Será que la Conmebol le va a gritar con el árbitro de hoy? ¿O van a gritar conmigo? La Conmebol tiene que preocuparse por quién va a pitar los partidos, con lo que está pasando en los juegos y no con quién está en la banda».
«No hay manera de llevar a todos a Argentina, regresar y cruzar todo Brasil para ir a Belém (para jugar con Remo)», había sido el argumento para no ser parte de la delegación.


