Huele el gol, Rodrigo Auzmendi. El refuerzo que llegó a san lorenzo viniendo de Banfieldluego de un tironeo con Lanús, es capaz de hacerlo . El tipo percibe que de una jugada puede nacer una oportunidad y zácate: prueba. Y acierta, en muchos casos: ante Platense, el #29 se movió al espacio y cabeceó preciso y con perfección de cirugía estética para marcar el 1-0.
No puede ser otra que olfato lo de Auzmendi. Pitonisa del gol, cuando no convierte amaga o merodea. Ante Platense refrendó esa facilidad que tiene para asegurarse de tener alguna chance: en apenas 45 minutos tuvo tres, una de las cuales festejó para la cámara mientras lo abrazaban Matías Reali (asistencia perfecta de córner), Alexis Cuello y el resto de la troupe.
Lo de RA se ha vuelto un fenómeno que los hinchas de San Lorenzo disfrutan. Desde aquel debut contra Defensa y Justicia en el que marcó los dos goles de la caída 5-2 en el Nuevo Gasómetro, el delantero criado en Gimnasia probó que siempre está cerca de empujarla. De festejar uno propio: lo hizo también ante Recoleta, por la Sudamericana, y en la templada noche de viernes también en Vicente López.
Con ese testazo, Auzmendi dejó suspendida la pelota para que se metiera en cámara lenta en el fondo del arco que da a las vías del Belgrano Norte. Allí donde los hinchas visitantes celebraron en marea. Y se quedaron con ganas de más: antes, Rodrigo había tenido la chance ante un rebote corto de Borgogno (no llegó a darle dirección) y tras un buen centro de Cuello (el arquero lo atoró rápido y le birló el remate).
Ya son cuatro los gritos del killer que llegó a Boedo a préstamo por un añ o (se pagó un canon de u$s 100.000) y con una opción de compra de u$s 4.000.000. Adonde mudó su talento, que ya había mostrado en Primera -acumula 42 goles en 107 partidos- y que en San Lorenzo están disfrutando.


