
Lo único que está verdaderamente claro es que Kieran Culkin es el verdadero triunfador de una película fascinante, graciosa y con un puntito de patada al estómago inesperada. Ahora es el momento perfecto para retomarla
Imagina ser el hermano de Macaulay Culkin en su momento de mayor éxito: obviamente, tú siempre vas a ser un secundario en la vida del familia con éxito real. Sin embargo, 36 años después de Solo en Casa, Kieran Culkin se ha tomado la revancha y se ha convertido en el talento oculto de la familia. ¡Y eso que estuvo años sin trabajar hasta que le redescubrieron gracias a Succession! Ahora, con un Óscar, un BAFTA, un Emmy y dos Globos de Oro bajo el brazo, la única pregunta es… ¿Qué hará ahora uno de los actores más codiciados de Hollywood?
Un dolor de verdad verdadero
De momento, su último trabajo sigue siendo A Real Pain (antes de que llegue a nuestros cines la terrible nueva versión de Rebelión en la Granja), y es un papel difícil de olvidar: a pesar de que Jesse Eisenberg no conocía su trabajo anterior, acabó acercándose a él por su esencia, y, a pesar de no ser judío, consiguió el papel en cuanto los productores le vieron: Eisenberg acabó claudicando, le dio el personaje que originalmente quería interpretar él mismo, y desde entonces la película despegó.
Pero, sin duda, la escena con la que todos nos quedamos al salir del cine es la del final, ese momento en el aeropuerto con la mirada triste que cada cual ha interpretado a su manera. Hay quien piensa que el viaje no le ha cambiado en absoluto y quedarse solo en el aeropuerto es el símbolo de algo oscuro que está ocurriendo en su interior, y quien adivina en sus ojos algo de melancolía y reflexión. Pero lo cierto es que la verdad solo la tiene el propio director, Eisenberg.
Eisenberg escribió las últimas 10 páginas del guion en cinco minutos y decidió que se terminaba ahí: A Real Pain nunca tuvo escenas adicionales después del aeropuerto, y hay un buen motivo para ello, tal como contó a Deadline: «Hay algo dulce en ella, pero Benji no irá a la casa de David: aún no es la persona que David quiere que sea. Y el final real de la película es este montaje donde ves a David yendo a casa a su vida estable y se entrecruza con Benji en un purgatorio. Está en un aeropuerto. Está en un sitio donde puede disfrutar porque es bueno en los pequeños momentos individuales, pero no en las relaciones largas y sostenibles. Le encanta estar en lugares públicos donde puede ser carismático y divertido, conocer a nueva gente, y nunca sentirse realmente solo, pero tampoco sentirse estable«. Todo está bien con él, no os preocupéis. No lo va a intentar otra vez cuando terminen los créditos.