29/04/2026 00:35hs.
No le va bien a Boca con los arbitrajes en Brasil. Siempre una roja, últimamente. Siempre a pelearla con uno menos, en inferioridad de condiciones. Esta vez, ante Crucero en el estadio Mineirao de Belo Horizonte por la Copa Libertadores, fue Adam Bareiro el que pisó el palito y se fue expulsado sobre el final del primer tiempo tras una decisión exagerada del árbitro uruguayo Esteban Ostojich. Luego de la derrota, llegarían las disculpas del goleador paraguayo a través de sus redes sociales.
La roja a Bareiro fue la cuarta seguida de Boca en territorio brasileño. De Marcos Rojo en la semifinal y Frank Fabra en la final de la Libertadores 2023 a Luis Advíncula antes del minuto frente a Cruzeiro en los octavos de la Sudamericana 2024. Todas condicionantes a su modo. Que complican y obligan a tomar mayores precauciones.
En esta ocasión, ya se habían advertido en la previa los antecedentes de Ostojich, el mismo que estuvo en el escándalo de 2021 contra Atlético Mineiro en el mismo estadio. Con un gol anulado a Weigandt y la batalla posterior en los pasillos que derivó en la suspensión de seis jugadores, dos integrantes del cuerpo técnico y dos del Consejo de Fútbol.
Más allá de la decisión del árbitro uruguayo, Bareiro tuvo su responsabilidad en dejar al equipo con uno menos durante todo el segundo tiempo. Porque arrancó jugando al límite, le sacaron la amarilla y siguió jugando al límite. Al roce, con los brazos, chocando a los centrales. Sin ser consciente de un arbitraje polémico, que venía sacando amarillas fáciles para todos. Y en una acción en la que protegió la pelota y le puso la mano en la cara a un rival (que simuló y cayó desplomado), se terminó yendo a las duchas y dejando al equipo sin su goleador de este 2026..
Los intentos posteriores del propio Bareiro convencer al juez de que no había agredido a nadie y que revisara la jugada en el VAR fueron inútilesporque al no haber sido roja directa no es posible la intervención de la tecnología.
“Solamente perdón a mis compañeros y a la gente de Boca. Sean errores o no del árbitro, a mí me toca manejar lo que hago. Hoy seguramente fallé y me toca tragar mierda, pero voy a trabajar mis errores para seguir ayudando a mis compañeros”posteó el 9 un rato después de la derrota xeneize.
Boca volvió a quedar con diez en Brasil, como ya es costumbre en los últimos años, y lo deberá corregir para lo que viene. Más allá de los arbitrajes buenos, regulares o malos.




