A pesar de mantener un perfil bajo y alejado del foco mediático, Nicolás Cabré atraviesa un gran presente tanto en lo laboral, con su participación en la obra Ni media palabra junto a Mariano Martínez y El Bicho Gómez en el Paseo La Plaza, como en lo personal, tras su boda con Rocío Pardo.
Sin embargo, en el plano familiar, el actor enfrenta ciertos altibajos en lo personal como padre dado que su hija, Rufina, reside actualmente en Turquía junto a Eugenia “La China” Suárez, a raíz de la relación de la actriz con Mauro Icardi.
De este modo, Cabré reveló cómo hace para sobrellevar los días en los que siente la ausencia de la adolescente de 12 años que tiene en común con la actriz.
En primer lugar, el actor remarcó que, cada vez que Rufina regresa a la Argentina para pasar tiempo con él y Rocío Pardo, suele estar presente en cada compromiso de su agenda laboral: «Cuando ella está acá, está conmigo y se fuma todas. Yo nunca tuve niñera así que viene a todos los programas, me acompaña, va a los ensayos de todo, y en la obra».
«Entonces, yo cuando voy a actuando, la veo a ella, y la voy relojeando. Ella siempre es mi parámetro«, resaltó el actor en diálogo con Vuelta y Media (Urbana Play) sobre la influencia que tiene su hija en cómo él afronta los desafíos actorales.
En relación a la opinión de Rufina sobre su más reciente propuesta teatral, Ni media palabra, Cabré contó que la adolescente suele asistir al Paseo La Plaza para ver las funciones cada vez que tiene la oportunidad.
Rufina acompañó a Nicolás Cabré y Rocío Pardo en su paso por el Registro Civil durante la ceremonia de casamiento. | Foto: InstagramLuego, el actor expresó la alegría que le produce ver crecer a Rufina y acompañarla en su camino: «Es lindo disfrutarla porque está creciendo. También es muy lindo compartir y ver cómo está pasando. Ella es feliz».
Poco después, Cabré recordó que a los 12 años, él ya acumulaba dos años de experiencia como artista y planteó que no estaría “muy contento” con la idea de que su hija deba trabajar como actriz, y asumir las responsabilidades propias del medio del entretenimiento en plena adolescencia.
De todas maneras, Nicolás resaltó que, en caso de que Rufina le expresara su deseo de convertirse en artista, no dudaría en brindarle todo su apoyo.
En este mismo sentido, el actor reflexionó sobre su rol como padre: «Vas entendiendo las cosas que decían tus papás y hoy que ya no tengo a los míos, descubro con los días, muchas cosas que ellos han vivido y nunca me dijeron como no ser un palo en la rueda frente a decisiones que pueden gustarte mas o menos«.
Actualmente, Rufina Cabré vive en Turquía junto a su madre, Eugenia «La China» Suárez. | Foto: InstagramEn ese contexto, Cabré trajo a colación la determinación de Rufina de radicarse en Turquía junto a su madre, Eugenia “La China” Suárez, donde además continúa cursando sus estudios secundarios.
«Ella, gracias a Dios, tiene la oportunidad de decidir si se quiere aventurar o conocer otro idioma y país, y uno tiene que apoyar para cuando ella se de vuelta, y te vea, vos estés saludándola y fantástico«, reflexionó.
Poco después, el actor aseguró que hoy su hija es feliz con la decisión de haberse mudado a Medio Oriente. «Yo siempre tuve claro por lo que se me ha enseñado que la prioridad siempre fue, es y será Rufina«, aseveró.
Nicolás Cabré junto a su hija, Rufina. | Foto: InstagramDe todas formas, Cabré garantizó que, pese a la facilidad actual para mantenerse en contacto con la adolescente, en ocasiones aún siente su ausencia: “Hoy por hoy, todo es mucho más fácil porque ella va y viene. Estamos hablando todo el día y la veo, pero obviamente la extraño”.
«Pero la apoyo y valoro lo que hace. El contexto en el que ella está es completamente diferente. Además, Rufi dejó a todos sus amigos. No solo a mi pero ahora tiene amigos nuevos, maneja otro idioma. Está en otro mundo completamente distinto«, detalló el actor sobre los cambios que su hija atravesó tras mudarse a Turquía.
A modo de cierre, Nicolás enfatizó que intenta tomar esta experiencia como un aprendizaje, entendiendo que hoy su rol como padre implica una mayor distancia desde Argentina en el camino de la adolescente.
«No todo es color de rosa pero todo esto me ayuda a tratar de ser mejor, que es lo único que quiero», concluyó.