
La posibilidad de que Argentina termine concretando una cosecha récord, hace que el mercado y la exportación mantenga una álgida actividad, que se ve reflejada especialmente en los puertos.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la cantidad de mercadería disponible, a los que se sumaron en las últimas semanas la soja de la mano de la cosecha que se encuentra en pleno desarrollo, hicieron que en los últimos siete días arribaran más de 73.000 camiones a los puertos y plantas industriales del Gran Rosario, récord semanal para la descarga de granos a esta altura.
“Teniendo en cuenta el acumulado anual, ya van 850.000 camiones que descargaron granos en la región, récord histórico y 185.000 camiones más el año pasado”, destacó la entidad.
Todo esto se da a pesar del fuerte retraso en la cosecha de soja, que apenas cuenta con el 41% de avance anual en las labores a nivel nacional.
“La falta de piso por las persistentes lluvias ha estado retrasando las actividades en el campo, condicionando el ingreso de porotos al circuito comercial”, destacó la BCR.
Este contexto se refleja en el nivel de existencias de soja al primero de mayo, con 11,8 millones de toneladas reportadas en plantas de acopio, industriales y de exportación. “Si bien el salto intermensual es importante, está lejos de las 15 millones de toneladas que se reportaron el año pasado y aún más de las casi 21 millones en la campaña 2019/20, ciclo comparable en términos de existencias totales de granos”, marcó la entidad bursátil.
Pero más allá del ritmo récord de exportaciones para maíz, trigo y girasol, la absorción externa de granos no alcanza para compensar en la rotación teniendo en cuenta los volúmenes máximos de producción de esta campaña.
Por ello, a pesar de que todavía no se generalizó la cosecha de la oleaginosa, los stocks de granos en el circuito comercial prácticamente igualan el récord histórico, con un 42% menos de soja.
Como era de esperar, en un escenario de suministros récord de granos, la presión de cosecha se acentúa aún más en el mercado disponible, empujando los precios a la baja.
Entre todo abril y lo que va de mayo, la pizarra de soja promedió $432.000 la tonelada, y nunca salió del rango $420.000 – $440.000, un 10% menos que a fines de marzo. “Valuada en dólares la historia se repite, con caídas promedio del 7% entre marzo y mayo para el precio disponible, llegando a mínimos de diez meses”, sostuvo la BCR.
Sin embargo, “bajo un contexto internacional de altísima volatilidad, con variaciones intradiarias bruscas en Chicago, esta misma semana el mercado disponible tuvo revancha alcista en precios”, planteó la Bolsa rosarina.
Luego de quince ruedas consecutivas en $430.000 la tonelada o menos, el precio spot por soja subió $10.000 durante una sola rueda, lo que bastó para marcar la jornada con mayor cantidad de toneladas anotadas con precio hecho desde que arrancó la cosecha.
Así, el 5 de mayo se operaron 304.000 toneladas con precio en firme, triplicando el promedio diario de las últimas tres semanas. “Aunque el salto comercial fue notorio estos días, en términos generales, el ritmo de comercialización de esta campaña sigue siendo de los más bajos, con el 28% de la producción comprometida a esta altura, 9 puntos por detrás de la media”, concluyó la entidad.