
Faustino Oro cerró este domingo una semana histórica. El prodigio argentino argentino del ajedrez perdió frente al ruso Ian Nepomniachtchi, actual número 21 del ranking FIDE y ex retador por el título del mundo, en la novena y última ronda del Festival de Cerdeña. Pero el resultado, absolutamente lógico por la jerarquía de su adversario, que se impiuso con blancas al cabo de 55 movidas, quedó en segundo plano, ya que horas antes el chico se había convertido en el segundo gran maestro más joven de la historia de la disciplina con 12 años, seis meses y 26 días.
La consagración llegó el sábado tras vencer al maestro internacional polaco Bartlomiej Niedbala en la octava ronda y quedar emparejado para la última con Nepomniachtchi. Así, sin importar el resultado de la última partida de la competencia, llegó esa tercera norma que ya se le había negado en Moscú y en Mallorca.
En el torneo disputado en la capital rusa no pudo ganar la última partida que le habría permitido convertirse en el dueño del récord mundial que todavía está en manos del estadounidense Abhimanyu Mishra, quien logró el título de GM con 12 años, cuatro meses y 25 días. Con este logro acaba de desplazar al ucraniano Sergey Karjakin, quien lo había conseguido con 12 meses y siete meses.
Lejos de sentir el impacto del escenario, Oro demostró este domingo una vez más que compite de igual a igual con la élite mundial, tanto en ritmo pensado como en partidas rápidas. Ante uno de los mejores ajedrecistas de los últimos tiempos sostuvo una partida equilibrada durante gran parte del juego y resistió hasta el movimiento 55, cuando la experiencia del ruso terminó inclinando la balanza en un final complejo.
El argentino completó el certamen con 6 puntos en 9 rondas, una performance de 2629 Elo y una ganancia de +11,4 puntos para el ranking FIFE, números que reflejan la magnitud de su torneo en Cerdeña.
Durante la competencia consiguió victorias ante los maestros internacionales Alexis Tahay, Guido Caprio y Bartlomiej Niedbala, además del maestro FIDE Gerhard Lorscheid. También firmó tablas frente a tres grandes maestros con más de 2600 puntos ELO como Murali Karthikeyan, Aditya Mittal y Leon Luke Mendonca.
A pesar de la repercusión global y de los récords, Fausti mantiene intacta la ambición que repite desde chico: “Quiero ser campeón del mundo”. En Cerdeña dio otro paso gigantesco para acercarse a ese sueño. Paso a paso.