
Desde que sufriera un infarto en 2017, el actor decidió alejarse de su vida ajetreada en Hollywood para centrarse en su bienestar
En enero de 2017 Antonio Banderas experimentó un grave problema de salud que le cambió la vida. El actor, que entonces tenía 56 años, sufrió un infarto agudo de miocardio en su casa de Londres y, aunque afortunadamente la rápida reacción permitió que superase el episodio, el susto supuso un antes y un después en su estilo de vida. Desde entonces, Antonio Banderas ha introducido en su vida hábitos saludables y cuidarse es su principal prioridad, algo de lo que habla a menudo.
Además de los cambios en su alimentación y las rutinas físicas, Banderas decidió regresar a España, concretamente a su tierra natal, Málaga, y alejarse de la bulliciosa vida en Hollywood para conectar con sus raíces. El actor tiene un enorme ático dúplex de 500 m2 en el casco histórico de la ciudad, muy cerca de la Alcazaba y con excelentes vistas.
Tal y como él mismo reveló en entrevista con The Times -vía People– el pasado mes de marzo, se tomó el infarto como «una seria advertencia» y le hizo replantearse muchas cosas: «Me cambió la perspectiva de la vida». Banderas vendió su jet privado, cambió su estilo de vida y compró un teatro con la intención de conectar consigo mismo y dedicar tiempo a su gran pasión: «Ante la muerte, me di cuenta de que, en realidad, soy actor de teatro. Nunca he sido tan feliz.. [El Teatro del Soho] Me mantiene conectado con mis raíces, mi barrio, mi gente. No he perdido esa conexión con los años. Todo lo contrario!, explica.
Además, Antonio Banderas compagina su tranquila vida en Málaga con su vida en la capital, donde tiene que viajar a menudo por diversos motivos profesionales. Hasta 2024 Banderas se alojaba en hoteles, pero finalmente decidió adquirir también una vivienda en Madrid que le brindase una mayor tranquilidad y comodidad en sus estancias en la capital.
Tal y como informó entonces Lecturas en exclusiva, el actor de El Zorro compró un lujoso ático en la Milla de Oro madrileña. Un piso de 80 m2 y una amplia terraza ubicado en la calle Alberto Bosch y con vistas al parque de El Retiro.
Antonio disfruta de su vida en ambas ciudades junto a su novia Nicole Kimpel, con quien comparte su vida desde el año 2014.
Aunque no son sus únicas propiedades y su patrimonio incluye otros inmuebles, empezando por la enorme mansión La Gaviota, que en su día compartió con Melanie Griffith, son estas dos viviendas las que acogen la mayor parte de su día a día.