
Nicolás Otamendi dio otro paso en el «operativo retorno» al fútbol argentino. Es un secreto a voces que regresará al país después del Mundial 2026, que será su último torneo con la Selección Argentina. Este domingo, a través de sus redes sociales, el defensor campeón del mundo se despidió del Benfica de Portugal, el club que defendió en los últimos seis años y del que llegó a ser referente y capitán.
«Seis años… y una vida llena de recuerdos. Hoy me toca despedirme de un club que significó muchísimo para mí. No es fácil cerrar una etapa tan importante, porque en Benfica viví momentos que me marcaron para siempre. Hubo alegrías, desafíos, caídas y aprendizajes… y cada uno de ellos valió la pena», empezó su mensaje Otamendi, que lo acompañó con un video en el que recorrió diferentes momentos de su estadía en Lisboa, donde consiguió cuatro títulos.
«Acá crecí como jugador, pero sobre todo como persona. Compartí vestuario con grandes compañeros, conocí personas increíbles y entendí el verdadero significado de luchar, caer y volver a levantarse. Me voy con el corazón lleno de gratitud y orgullo por haber sido parte de un club tan grande. Gracias por abrirme las puertas, por acompañarme durante todos estos años y por hacerme sentir parte de una familia. Aunque hoy toque decir adiós, estos colores van a estar conmigo para siempre», completó.
A los 38 años, Otamendi quiere probarse una camiseta que nunca lució (al menos en forma profesional), pero que ya confesó que muere de ganas por hacerlo: la de River. Surgido en Vélez, con pasos por el Porto, Valencia, Atlético Mineiro y el Manchester City, además de las «Aguilas» de Portugal, hace varios mercados que su apellido resuena en los pasillos del estadio Monumental.
Parece que el momento por fin se podría dar y Eduardo Coudet lo cuenta como una de sus prioridades para el segundo semestre.
«Depende solo de él. Hay personas que tienen el derecho de elegir su futuro por todo lo que han construido en el fútbol. Y Otamendi es uno de ellos», había dicho José Mourinho, su técnico en el conjunto portugués, en las últimas semanas.
La dirigencia de River y el propio jugador guardan silencio respecto a una posible transferencia que marcaría el regreso de Otamendi al fútbol argentino, desde donde partió en 2010 cuando desembarcó en Europa, mientras Diego Maradona lo convocaba al primero de sus tres Mundiales (sólo quedó afuera de la lista en 2014). La negociación mantiene la misma dinámica que tuvieron las que involucraron a otros campeones del mundo como Ángel Di María, Leandro Paredes y, se supone, Paulo Dybala.
Es que más allá del dinero, todo depende del interés del futbolista por volver a casa. En ese sentido, en las oficinas del Monumental vienen demostrando poder de convencimiento y los casos de Germán Pezzella, Marcos Acuña y Gonzalo Montiel son la mejor referencia.
Otamendi, después de terminar la temporada de la Primera División de Portugal, tendrá unos días de descanso antes de sumarse a la Selección Argentina. Podría hacerlo en Buenos Aires, ya que habrá una avanzada en el predio Lionel Andrés Messi para aclimatarse antes de desembarcar en Kansas City, donde estará el búnker de la Albiceleste.