Otra jornada caliente se vivó este jueves en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Esta vez, el protagonista fue el médico Leopoldo Luque, uno de los principales acusados, que volvió a declarar y dejó frases fuertes frente al Tribunal Oral N°7 de San Isidro. “Todas las balas van dirigidas a mí”, soltó el neurocirujano apenas comenzó su exposición. Y enseguida marcó su postura: “Yo fui la persona que más quiso ayudar al paciente y la que más contacto tuvo”.
Luque defendió nuevamente la decisión de que Diego continuara el tratamiento en una internación domiciliaria después de la operación en la Clínica Olivos. “Maradona estaba completamente lúcido al momento del alta”aseguró. Y agregó una frase que rápidamente hizo ruido en la sala: “Era el mismo Maradona que plantó a Putin y al Papa. Él quería irse a su casa”.
En otro tramo de la audiencia, el médico apuntó contra las conclusiones de la Junta Médica y cuestionó el diagnóstico de insuficiencia cardíaca. “El resultado al que llega la Junta Médica no es el correcto”, sostuvo mientras mostraba imágenes de la autopsia y bibliografía médica para respaldar su postura.
También dejó una frase cargada de emoción: “De todo lo que rodeó a Diego, el único que diría la verdad y me defendería es Diego”.
La audiencia siguió con las declaraciones de médicos de la Clínica Olivos. Fernando Villarejo, jefe de terapia intensiva, admitió que no estaba de acuerdo con la internación domiciliaria. “ No era un paciente para cuidados domiciliarios”reconoció. Por su parte, el cardiólogo Sebastián Nani explicó que nunca detectó una cardiopatía en Maradona.
El juicio continúa sumando capítulos cargados de tensión, acusaciones cruzadas y nuevas revelaciones sobre los últimos días del Diez.
