Elegir 11 jugadores y los suplentes del Río ideal de los 30 años de Olé es más o menos lo que le pasaba a Ramón Díaz cuando en la cancha tenía al Burrito Ortega, Francescoli y el chileno Marcelo Salas y en el banco estaban Gallardo, el Jardinero Julio Cruz y Santiago Solari. O como le sucedía al Muñeco cuando en el campo estaban el Pity Martínez, Borré y el Oso Pratto y detrás suyo esperaban para entrar Juanfer Quintero, Nacho Scocco y el pibe Julián Álvarez…
El criterio de elección que utilizamos en este caso, entonces, no se basa en la calidad futbolística de los jugadores únicamente. También influye el calibre de los protagonista y las interacciones que han tenido con Olé. Y, obviamente, el peso de los trofeos de que ganaron estos hombres y la representación que tienen con los hinchas.
Por impulso emocional y sentido común, el 11 ideal de River en las tres décadas de Olé debe ser un mix entre el equipo de Ramón que ganó la Libertadores 96, Supercopa 97 y el tricampeonato local en esas dos temporadas, y el eterno equipo del Muñeco que no solo levantó la libertadores dos veces sino que en 2018 derrotó a Boca ante los ojos de todo el mundo en el Bernabéu de Madrid.
Como Napoleón dijo en el césped del estadio del Real instantes después del 3-1 en el superclásico más importante de todos los tiempos, “no hay nada más que esto. no hay nada más”, la mayoría de los futbolistas del 11 ideal de los 30 años de Olé fueron protagonistas de esa victoria de película que convirtió en estatua al entrenador más ganador de la historia de River.
El 11 ideal de River en los 30 años de Olé
Por eso Armani le gana la pulseada a Barovero en el arco. Y lo mismo ocurre con Montiel y Gabriel Mercado. Con Johnny Maidana no hay duda porque, al no tener un segundo central que tanto peso se ubica al paraguayo Celso Ayala como zaguero en el sector izquierdo. En ese lateral, justamente, si no está Milton Casco es porque Juanpi Sorín no solo fue figura el River del Pelado sino que también representó al club como emblema de la Selección.
En el medio suena injusto mandar al banco al Negro Astrada, el Jefe del glorioso equipo del riojano, pero no se puede dejar afuera a Ponzio y Enzo Pérezlos capitanes de Madrid. Por eso, a la vez, está el Pete Martínez en el costado izquierdo y Juanfer Quintero como enganche, un puesto que podrían ocupar estrellas como el Burrito Ortega, Pablo Aimar, D’Alessandro y hasta Mastantuono, por todos los récords que batió el pibe de Azul.
En ataque se genera el mayor inconveniente. Y es lógico. Y acorde a la historia de River: sobran delanteros de categoría mundial. Pero el me atrevo pratto tiene que estar, porque convirtió dos goles y medio (disputó la pelota en lo alto con Izquierdoz en el 2-2 en contra del defensor de Boca en la Bombonera) en el ida y vuelta de la final de la Copa. Y el otro delantero es el Príncipe Franciscoporque lideró al River de Ramón en el segundo lustro de la década del 90 y la infancia de Olé y fue el hombre que eligió a Gallardo como deté ya desde su rol de manager, función en la que aún continúa.
Es cierto que parece extraño no ver en este 11 a ídolos del club como el Burrito Ortega o Cavenaghi. O como David Trezeguet, el franco-argentino campeón del mundo con Francia que vino a cumplir su sueño del pibe a Núñez en el momento más difícil de los 125 años de la institución. También está Hernán Crespo en esta situación, el 9 goleador en la Copa del 96: uno más importante que otro y el doblete en la final. Y encima protagonista de la primera tapa de Olé.
Para tratar de mencionar a la mayor cantidad posible de esta clase de figuras de alta gama, utilizamos el recurso de armar un banco de suplentes con más integrantes de los 12 que permite el reglamento. Aun así, los casilleros no alcanzan para destacar a todas las estrellas que escrita tres décadas de la historia de River en las páginas y en los sitios digitales de Olé.





