29/05/2026 21:43hs.
Nicolás Otamendi llegó, firmó su contrato y recorrió el Monumental desde una perspectiva diferente, única y nueva. Ya no ingresó al estadio de Núñez como futbolista de la Selección Argentinasino como nuevo jugador de Río. Y en ese recorrido cargado de emociones, el defensor campeón del mundo dejó una revelación que sorprendió a todos: desde hace años lleva tatuado el escudo del club en una de sus piernas.
El detalle había sido motivo de especulación entre los hinchas durante mucho tiempo. El tatuaje está ubicado cerca de la cadera, en la parte superior de una de sus piernas, una zona que habitualmente quedaba cubierta por el short o la ropa interior durante los partidos. Sin embargo, una imagen en la que el diseño se dejó ver parcialmente alcanzó para que comenzaran los rumores. Este viernes, durante su presentación oficial, fue el propio Otamendi quien terminó de confirmar la historia.
La revelación no hizo más que reforzar el vínculo sentimental que siempre aseguró tener con River. Mientras recorría distintos sectores del Monumental junto a los medios oficiales del club, el defensor habló de las sensaciones que atraviesa al cumplir un sueño que lo acompañó durante toda su carrera.
“Yo como hincha de River es un sueño hecho realidad. No veo la hora de poder jugar en este estadio. Contentísimo de poder estar con esta camiseta que es la más hermosa. Más que contento”expresó con una sonrisa que reflejaba la magnitud del momento.
A lo largo del recorrido, Otamendi pasó por lugares que conocía perfectamente, aunque desde otro rol. Durante años visitó el estadio defendiendo la camiseta de la Selección Argentina y fue protagonista de varias jornadas históricas en Núñez. Sin embargo, reconoció que la experiencia ahora será completamente distinta.
“Una cosa es jugar con la Selección y otra con River, va a ser lindo”aseguró mientras observaba el campo de juego que pronto lo tendrá como local.
También recordó cómo nació su pasión por el club desde muy pequeño, una historia marcada por la influencia familiar y las largas noches siguiendo al equipo por televisión. “Mi familia es fanática de River. Imaginate que me quedaba hasta tarde para mirar los partidos”contó.
La emoción continuó cuando visitó el vestuario principal, un lugar que frecuentó con la Selección. “Normalmente cuando vengo con la Selección me cambio acá”comentó, estableciendo el contraste entre aquellas experiencias y la nueva etapa que acaba de comenzar.
Más allá del sentimiento, Otamendi dejó en claro cuáles serán sus objetivos deportivos en esta nueva aventura. “Obviamente tratar de ganar lo que se puede porque el club te exige eso. Vengo a aportar lo mío, ayudar al equipo y competir para que el club sea más grande. Lo soñé siempre, quiero disfrutar de la gente”, afirmó.
Antes de cerrar la jornada, el defensor le dedicó unas palabras a los hinchas que esperaron durante años su llegada. “Saludo a todo el hincha de River. Como hincha, vestir esta camiseta es lo más hermoso que me va a pasar. Espero que sea el inicio de algo muy hermoso”.
Y quizás no haya una imagen que resuma mejor esa historia que la del tatuaje oculto durante tantos años. Un escudo grabado en la piel mucho antes de que el sueño de jugar en River se transformara en realidad.



