El consumo de carne en la provincia cayó entre un 18 y un 20 por ciento
Estos datos corresponden al periodo enero-abril del año anterior, según el presidente de la Cámara de Frigoríficos, Eduardo Carrara.
SAENZ PEÑA (Agencia) El consumo de carne vacuna atraviesa una fuerte caída en el Chaco, en línea con lo que ocurre a nivel nacional, aunque desde el sector frigorífico aseguran que el impacto en la provincia es incluso mayor. Así lo señaló en declaraciones al portal especializado Agroperfiles el presidente de la Cámara de Frigoríficos del Chaco, Eduardo Carrara. El mismo indicó que las ventas registran una retracción de entre el 18 y el 20% en comparación con el mismo período del año pasado.
«En el país la caída ronda entre un 10 y un 15%, pero acá en el Chaco estamos un poco por encima. En mi caso particular (tiene su planta frigorífica en Las Breñas), entre enero y abril tuve una baja del 18%», explicó. Carrara atribuyó este escenario principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores frente al incremento del precio de la carne.
El aumento del valor del ganado
Según detalló, el valor del ganado tuvo aumentos cercanos al 60% interanual, mientras que la inflación se ubicó en torno al 30%, una diferencia que terminó impactando directamente en el bolsillo de las familias. En ese sentido, remarcó que el incremento en el precio del ganado era necesario para recomponer la actividad ganadera, ya que durante años muchos productores abandonaron la actividad para volcarse a la agricultura en aquellos campos donde era posible hacerlo.
«Hoy los precios son más atractivos y eso hace que muchos productores vuelvan a pensar en tener más madres, retomar la ganadería o avanzar hacia sistemas mixtos», sostuvo. No obstante, reconoció que esa recuperación de precios también tuvo consecuencias sobre el consumo interno. «La gente no llega. Y no solo cayó el consumo de carne, cayó todo el consumo, pero en la carne se siente más porque el aumento fue mucho más significativo», afirmó.
Una caida prolongada
«La caída del consumo de carne vacuna es una de las más prolongadas que recuerde el sector en las últimas décadas». Eduardo Carrara aseguró que, desde su experiencia en la actividad frigorífica iniciada en 1998, nunca había observado un retroceso tan sostenido en el tiempo.
«Siempre había picos de aumento de la hacienda y después los salarios acompañaban, entonces el mercado se acomodaba. Pero una caída sostenida durante seis o siete meses como esta, no la vi nunca», afirmó.
El dirigente consideró además que no existen señales de una recuperación inmediata del consumo y señaló que las empresas atraviesan un escenario de fuerte ajuste para poder sostenerse. Entre las principales medidas adoptadas mencionó la paralización de inversiones y la implementación de esquemas de mayor austeridad para enfrentar el incremento permanente de costos. En ese contexto, explicó que el atraso salarial también repercute en toda la cadena económica.
Sueldos bajos, menores gastos para la canasta
«Los sueldos no aumentan y eso hace que algunos costos no suban tanto para nosotros, pero tampoco sirve porque sin mejora salarial no hay consumo», sostuvo. Carrara reconoció que la política económica orientada a reducir la inflación genera un freno en la actividad. «El Gobierno busca que no haya inflación y eso está bien, pero también enfría la economía. Y si no hay consumo, no hay producción», remarcó.
Source