
Muchos productos de uso cotidiano llegan al hogar en bidones de plástico. Y el resultado es casi siempre el mismo: los envases terminan en algún contenedor de basura. Pero estos bidones, en realidad, son un verdadero tesoro para los amantes del reciclaje.
La idea de darle una nueva vida a los bidones se ha viralizado en los últimos años. Pero antes de ponerla en práctica conviene aclarar que no todos los bidones sirven para este propósito.
La empresa española Meditec, que fabrica estos envases en Castellón, explica que “sirven los que sean resistentes al agua”. En el caso del plástico, agrega, “este material no se deteriora con la humedad” y por eso es el más indicado, en lugar de los bidones metálicos, propensos a la oxidación.
Además, el plástico resiste al calor y a los cambios bruscos de temperatura mejor que casi cualquier otro material. Porque, hay que adelantarlo, los envases deberán soportar las inclemencias del clima.
La opción más aconsejable para reutilizar los bidones de plástico es convertirlos en macetas. En este caso, los de PVC, utilizados para el agua mineral, son ideales porque han sido diseñados para contener, precisamente, agua.
También, según Meditec, es mejor elegir los de forma cilíndrica, aunque, admite “puedes dejar fluir a tu imaginación y las posibilidades son infinitas”. De todas formas, conviene tener en cuenta algunos consejos.
“En primer lugar, deberás analizar el bidón, para detectar posibles roturas o fisuras, ya que en caso afirmativo habrá que realizar un corte por debajo de estas, para lograr una maceta funcional”, aconseja la empresa.
Para cortar los bidones, recomienda “emplear una sierra manual”. Para evitar heridas al tocar los bordes, aconseja pasarles “una lija”. También destaca la importancia de realizarle agujeros en la parte inferior para favorecer el drenaje y evitar que el agua quede estancada.
Para transformar uno de estos envases, según el método del sitio Likeplants, hacen falta:
Más allá de su simpleza y atractivo, además de favorecer el reciclaje, hay que decir que no todas las plantas son aptas para este tipo de macetas.
Las más recomendadas son:
Estas especies suelen adaptarse con facilidad a recipientes reciclados y requieren poco mantenimiento.