
El Gran Campeón Macho Braford en Las Nacionales de Corrientes tuvo dueño. Se trata de la cabaña El Amargo, con base en Villa Minetti, Santa Fe, que volvió a celebrar un máximo galardón en una exposición de relevancia nacional y confirmó una trayectoria de más de tres décadas apostando a la genética Braford.
«Tenemos ya 35 años con la raza y hace aproximadamente 20 años que participamos de todas las exposiciones del circuito», resumió Felipe Martínez Ferrario, referente de la cabaña. Para El Amargo, la Nacional Braford y la Exposición Rural de Palermo representan las grandes citas del calendario, aunque la participación se extiende a numerosas muestras a lo largo del país.
El dirigente destacó que, más allá del premio, el toro despertó una fuerte valoración entre criadores y especialistas. «Estamos muy contentos tanto por el premio como por los comentarios que recibió el toro», señaló.
La historia del Gran Campeón también refleja el modelo productivo de la empresa familiar. El animal nació en Formosa a partir de un programa de transferencia embrionaria, fue recriado y preparado en Santa Fe, mientras que el esquema productivo integra además establecimientos en Santiago del Estero.
«Tratamos de integrar todos los campos de la empresa. Tenemos las receptoras en Formosa, el plantel en Santa Fe y la recría de los machos en otro establecimiento santafesino», explicó Martínez Ferrario.
Ese trabajo coordinado permitió construir una genética que hoy encuentra un escenario favorable. Según el productor, la ganadería argentina atraviesa un momento de valores históricamente atractivos y la raza Braford llega preparada para aprovecharlo.
«La raza, contra viento y marea, siempre se fue preparando. Hoy está muy bien posicionada y es una de las primeras opciones para el norte argentino. Algunos de los rodeos más grandes del país son Braford», sostuvo.
Martínez Ferrario consideró además que la evolución genética alcanzada por la raza en las últimas décadas es evidente. «Basta comparar un animal de principios de los años noventa con este Gran Campeón para ver el enorme avance que tuvo la raza», afirmó, y agregó que el Braford argentino se encuentra entre los más destacados a nivel mundial.
Con establecimientos ubicados en regiones donde la ganadería todavía tiene amplio margen de crecimiento, el productor puso el foco en el potencial del norte argentino. A su entender, el principal desafío es aumentar la cantidad de terneros producidos y mejorar los índices reproductivos. «Hay que producir más terneros. La genética es uno de los pilares junto con la nutrición, el manejo y la alimentación. La raza está preparada para producir más kilos y mejor carne», señaló.
También destacó que, si bien en los últimos años hubo una fuerte intensificación de los sistemas productivos, todavía existen amplias posibilidades de mejora. «Tenemos que acercarnos al objetivo de un ternero por vaca por año. No es fácil, pero debe ser una meta. Hoy, con mejores precios, cada ternero adicional tiene un impacto muy importante en la rentabilidad de los productores y en la productividad del país», concluyó.