Cumbre por venir
La política vernácula se prepara para un «parate mundialista» desde este jueves, algo que no le viene nada mal al gobierno de Javier Gerardo Milei y tampoco, a la dispersa oposición. Presentados los papeles confusos de Manuel Adorni, la administración mileísta espera no tener más ruidos: ni posteos picantes desde las «Fuerzas del Cielo» de Santiago Caputo ni videos provocativos de la inoxidable Patricia Bullrich.
En tanto, en el campamento peronista soplaron vientos de reconciliación tras las conversaciones entre Axel Kicillof y Máximo Carlos Kirchner con motivo del velatorio popular de Carlos Alberto «Indio» Solari. Los diálogos entre el gobernador bonaerense y el jefe de La Cámpora fueron cordiales: Kicillof dijo que se allanaría a lo que decidiera la familia y el diputado estuvo con los familiares del «Indio», con los que mantiene una relación. Allí, surgió la idea del hijo de Cristina Elisabet Kirchner de que se hiciera en el Club Racing, del que es hincha. El Estadio Único de La Plata está en refacciones, por lo que la gobernación desechó la idea, así como lo de Tecnópolis, ofrecido por el Gobierno nacional, pero que fue descartado por la familia del músico.
La idea de que sucediera en Avellaneda creció por un tema de accesibilidad, algo que era complejo para que fuera en La Plata. El Polideportivo Gatica fue ofrecido por Jorge Ferraresi, el cacique de Avellaneda que hoy reviste en el campamento axelista pero que supo ser vicepresidente del Instituto Patria, el think tank cristinista. El duro alcalde se cargó el tema y junto al ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso, organizaron un velatorio que no registró incidentes de importancia y que albergó a alrededor de 1 millón de personas, en un día hostil climáticamente. Ahora el tipo arropa como un bolchevique y con la soga al cuello, va. Un viejo limón le banca la parada, el del business ya no es él. Le hizo crack, crack, el hueso al final…
Velatorio del Indio Solari. Foto: Mariana NedelcuSer o no ser jefe
Luego del campeonato mundial de fútbol que ya comienza, el peronismo comenzará a dirimir sus candidatos. Y su jefatura. En el departamento donde Cristina Kirchner cumple su detención, lo esperan a Axel Kicillof. «No puede pretender tener una carrera presidencial y no pasar por San José. Y él debe dar el primer paso», recita un dirigente cristinista que reproduce el fastidio de la ex Presidenta: solo puede recibir visitas dos días a la semana, dos horas cada uno de esos días, y como máximo, tres personas. «Peor que un genocida o un narcotraficante», dice el fiel colaborador de CFK.
Pero Kicillof, tras romper el hielo con Máximo Kirchner (quien está más enojado que su madre con el gobernador), puede pedir permiso a la Justicia y visitar a la ex jefa de Estado, quien este jueves cumple un año detenida en su domicilio. Mientras que los cristinistas dicen que «están las puertas abiertas para que vaya a verla», varios de los hombres y mujeres que alientan la postulación presidencial del hoy gobernador bonaerense dicen que esa visita sería malo para su proyecto. «Acá está la pelea por ser ‘el jefe’ del peronismo, SI Axel va a San José, va a salir como condicionado por ella. Y él, necesita mostrar que ‘es jefe’; si no, es otro Alberto», explica un intendente que quiere que Kicillof y su «Movimiento Derecho al Futuro» sumen voluntades dentro del peronismo y vayan a una interna contra Cristina.
Resta saber si Kicillof jugará esas cartas, que supo anticipar cuando dijo que el peronismo debía «tener nuevas canciones». También qué rol jugará cada gobernador peronista. Y qué hará Sergio Tomás Massa, hoy en silencio público y haciendo equilibrio interno, sin demostrar qué posición tomará. Fijate de qué lado de la mecha te encontrás. Con tanto humo, el bello fiero fuego no se ve…
Velatorio del Indio Solari en Parque Domínico. 08.06.2026 Foto Maxi FaillaPerro que ladra
Otro nombre que suena para los armados políticos del año próximo, de elección presidencial, es el de Jorge Brito. El ex presidente de River Plate, dueño del Banco Macro y vice de ADEBA suena para competir por el premio mayor de la política, en boca de varios que pretenden buscar un nombre nuevo. Brito es un hombre curtido en el mundo de los negocios pero se le desconoce hasta el momento roce político como el que supo afrontar cualquier dirigente que haya pisado el conurbano bonaerense o el interior profundo de la Argentina. Pero el banquero mostró, hace pocos días, que ya tuvo sucesos de esos que curten a quienes pretenden jugar fuerte en política.
«La gente del ‘Perro’ Santillán nos quiso romper todo el banco», contó Brito sobre un suceso, años atrás, en la provincia de Jujuy. Carlos «El Perro» Santillán fue un dirigente social muy combativo de los empleados estatales de Jujuy, que adquirió notoriedad entre los años ’90 y 2001, y que no era un hombre de diálogo, sino un dirigente que siempre estaba en la calle. Brito lo conoció cuando vivió en Salta y, en una gira por las filiales, se cruzó con el duro piquetero, que ya se mostraba distinto pues fue el primer dirigente sindical en presentar una declaración jurada.
Jorge Brito con el «Perro» SantillánDías atrás, Jorge Brito volvió a Jujuy y visitó el bar «El Caminante»; que es del Perro Santillán y que es a lo que se dedica hoy, alejado de la militancia política. Sonrientes, ambos se fotografiaron juntos y el jujeño le agradeció al salteño «el diálogo más allá de las diferencias». De todos modos, discutieron sobre la Minería, algo que el ex gremialista no avala y que el gobierno provincial de Carlos Sadir auspicia con fruición.
Pero Brito luego posteó otra fotografía bastante diferente pero que habla de la ductilidad que le va dando el roce político. Antes de la elección de presidente del Club Real Madrid, mostró una foto junto a Florentino Pérez, el eterno dirigente madridista. La foto sirvió de ejemplo tras el paso de Brito por la conducción del CARP, pero también tuvo algo de «morbo» pues, finalmente, Florentino venció en la elección a otro candidato llamado Enrique Riquelme. Una victoria frente a un Riquelme no se le niega a nadie…
Jorge Brito, apoyando la nueva candidatura de Florentino Pérez al Real MadridEl musical
Karina Elizabeth Milei es «el jefe» de la administración mileísta. La así bautizada por su propio hermano se carga la gestión política del Gobierno nacional, en medio de la quietud del observado jefe de Gabinete Manuel Adorni, la disputa interna con el imperturbable Santiago Caputo y con la curtida Patricia Bullrich.
Pero eso no quita que se haga tiempo para la distracción. Así sucedió tres sábados atrás cuando, con tres amigas, fue hasta el Teatro Broadway para ver el musical «Annie», cuya dirección artística está en manos de Gustavo Yankelevich y Nicolás Vázquez. «Annie» es la historia de una huérfana que queda al cuidado de Miss Hannigan (Lizy Tagliani), villana a la que sobreviven Annie y sus nueve amigas. Luego aparece el millonario Oliver Warbuck (Miguel Ángel Rodríguez) y la espectacular secretaria Grace (la talentosísima Julieta Nair Calvo), todo ambientado en el marco de la Gran Depresión de 1933.
Así, bien custodiada por oficiales de seguridad, Karina y sus amigas se ubicaron en la fila 10 y rieron y se emocionaron viendo este musical de genial factura y que convoca siempre a gente que colma el teatro de la Avenida Corrientes. El montaje final es muy curioso; es, en verdad, realmente entretenido. Vas en la oscura multitud desprevenido, tiranizando a quienes te han querido….
Julieta Nair Calvo del musical Annie en el teatro Broadway Foto Juano Tesone