
Nueva York intentará resolver uno de sus problemas urbanos más persistentes: la falta de baños públicos. La administración del alcalde Zohran Mamdani confirmó un nuevo plan para instalar 17 unidades en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de ofrecer un servicio más accesible y evitar los sobrecostos que marcaron proyectos similares durante las últimas décadas.
La Corporación de Desarrollo Económico de la Ciudad de Nueva York (NYCEDC) anunció que la empresa Throne Labs Inc. obtuvo un contrato por 4 millones de dólares para instalar y mantener los nuevos sanitarios. Si el proyecto cumple con el presupuesto previsto, el costo representará una diferencia importante frente a iniciativas anteriores, que quedaron bajo cuestionamiento por sus elevados gastos y largos plazos de construcción.
En 2019, el medio The City Reporter informó que el costo promedio de un baño construido por el Departamento de Parques y Recreación casi se había triplicado desde 2011 hasta alcanzar los 3,6 millones de dólares por unidad. Uno de los casos más citados fue el del baño de Ferry Point Park, cuya construcción costó 4,7 millones de dólares y demandó 12 años. Incluso después de su inauguración, usuarios del parque señalaron que las instalaciones permanecían cerradas durante el invierno.
Las críticas también llegaron desde la propia administración municipal. El excomisionado del Departamento de Parques, Adrian Benepe, calificó los baños públicos como la «pesadilla de su existencia» y atribuyó los problemas a la excesiva burocracia y a la cantidad de revisiones administrativas que enfrentaban los proyectos.
La polémica tampoco terminó allí. En 2017, el periodista John Stossel visitó un baño público de un parque neoyorquino cuya construcción costó 2 millones de dólares. En ese momento, Mitchell Silver, entonces comisionado de Parques, defendió la inversión y sostuvo que Nueva York era «el mercado más caro del mundo». Sin embargo, Stossel cuestionó el resultado final al describir una estructura sencilla con cuatro inodoros y cuatro lavabos, sin elementos que justificaran un gasto tan elevado.
Como contraste, el baño de Bryant Park suele aparecer como un ejemplo exitoso. De gestión privada, el espacio cuenta con vigilancia, limpieza frecuente, flores y obras de arte, además de recibir una gran cantidad de visitantes.
El nuevo modelo que impulsará la ciudad apuesta por otra estrategia. Según la NYCEDC, las unidades de Throne funcionarán con energía solar, incorporarán un sistema de control de olores y utilizarán 21 sensores junto con las evaluaciones de los usuarios para supervisar en tiempo real el estado de las instalaciones, su nivel de limpieza y la frecuencia de uso.
Otro aspecto que las autoridades consideran clave es el diseño. A diferencia de proyectos anteriores, estos baños no requieren conexión a la red de alcantarillado ni a otros servicios públicos, una característica que podría reducir la burocracia y acelerar su instalación.
Según Yahoo News, aunque Mamdani no se caracteriza por una política de reducción del gasto público, el alcalde afirmó que busca ofrecer mejores servicios a los contribuyentes. La instalación de los nuevos baños comenzará hacia finales del verano y si el cronograma se cumple, los primeros estarán disponibles para los neoyorquinos durante el otoño.