
«El próximo Mundial voy a estar ahí», se prometió Bruno Coronel en 2022 mientras miraba, incrédulo, cómo Lionel Messi levantaba la Copa del Mundo y la Selección Argentina se consagraba campeona en Qatar.
Cuatro años después, esa promesa se convirtió en realidad. Con apenas 21 años, el joven vecino de Burzaco y recientemente egresado de la carrera de Periodismo en TEA y Deportea viajó a Estados Unidos para cubrir el Mundial 2026 a través de sus redes sociales.
«No puede ser que esté acá, no puede ser que esté viviendo el sueño que anhelé hace cuatro años», cuenta desde Estados Unidos, todavía sin poder creer que logró cumplir aquel objetivo.
Pero el camino hasta ahí no fue nada fácil. Durante esos cuatro años, Bruno combinó sus estudios con distintos trabajos y emprendimientos para juntar el dinero necesario para poder pagar los trámites y el viaje.
Cortó el pasto de vecinos, trabajó en proyectos familiares y vendió gran parte de su colección de camisetas de fútbol para acercarse un poco más a su meta.
Una parte importante de esa colección se la cedió su hermana Gabriela, árbitra internacional FIFA, quien le regalaba camisetas obtenidas en torneos y competencias. Junto con las que él había juntado a lo largo de los años, decidieron desprenderse de muchas de ellas para recaudar fondos y hacer posible el viaje.
La familia también cumplió un papel fundamental. Durante la pandemia pusieron en marcha un emprendimiento gastronómico que con el tiempo se hizo conocido en el barrio. Mientras una de sus hermanas tomaba los pedidos y sus padres preparaban panes y rosquitas caseras, Bruno salía a repartir las entregas en bicicleta.
«Mi vieja es la base de todo esto, me apoya en todo lo que hago», asegura emocionado. Y agrega: «No voy a tener nunca las palabras ni el agradecimiento suficiente por todo lo que hizo por mí».
Ahora, mientras cumple su sueño en Estados Unidos, los argentinos que siguen su historia lo reconocen en las calles de Miami. “¿Cómo me van a pedir fotos a mí?», le pregunta entre risas a su mamá.
Muchos se acercan para felicitarlo por el esfuerzo que hizo y para enviarle saludos a su familia: «Che, tu vieja es una crack, mandale saludos a tu familia», le dicen. «Qué me reconozcan por los videos del pan casero es una locura», cuenta.
Además, en esta aventura mundialista tuvo la oportunidad de cruzarse con algunos de sus referentes del fútbol, como Maxi Rodríguez, Diego Lugano y hasta Lionel Messi.
«Todavía veo el video y no lo creo», admite. El encuentro ocurrió durante la Dreams Cup, un torneo juvenil que reúne a jóvenes promesas del fútbol. La inauguración se realizó en las instalaciones del Inter Miami y, entre los protagonistas de la categoría Sub-14, estaban Thiago Messi y Benjamín Suárez, hijos de Lionel Messi y Luis Suárez.
Bruno había conseguido acreditarse para cubrir el evento, lo que le permitió seguir y documentar de cerca cada detalle.
«En un momento me di vuelta y a cinco metros estaba Messi», recuerda. Los nervios le jugaron una mala pasada y ni siquiera pudo llamarlo. Sin embargo, segundos después llegó el momento que todavía repite una y otra vez en su celular: «Me saludó. Fue una locura».
Aunque ya cumplió gran parte de su sueño, todavía le queda algo pendiente. Como viajó con un presupuesto muy ajustado, no pudo comprar entradas para los partidos y tampoco consiguió acreditaciones para ingresar a los estadios durante el torneo.
Por eso, «la frutillita del postre» sería poder entrar a alguno de los encuentros y vivir la experiencia desde adentro. Sin embargo, asegura que ya estar en Estados Unidos contando el Mundial es mucho más de lo que imaginó cuando empezó a planear este viaje.
«Si alguien está leyendo esto, le diría que luche por lo que quiere, que lo pelee hasta el final. Se van a cerrar muchas puertas, porque así es la vida, pero hay que disfrutar el proceso, disfrutar cada día y no bajar los brazos», sostiene.