En un mercado de pases particular por el Mundial, en Río mantienen varias negociaciones abiertas y un sueño: entre tanto apellido, la gran fantasía para la que la dirigencia trabaja y sabe que irremediablemente deberá esperar se llama Thiago Almada. Un jugador por el que ya hubo contactos con el Atlético Madrid antes de que arrancara el torneo en Norteamérica y que en las últimas horas sumó a un club más a su lista de pretendientes.
Un club quepor caso, t iene una billetera bastante más opulenta que la de River. Infinita, de hecho. Y que no tendrá problemas en seducir de manera económica a cualquiera de las partes, pese a que su proyecto deportivo puede ser menos tentador: según reportan en España, el Al Ahli de Arabia Saudita ofertó una suma cercana a los 27 millones de euros y le hizo al jugador una propuesta contractual de tres añoscon lógicamente un salario de la magnitud de esa liga.
Esta suma cumple con las expectativas de los españoles, dado que en principio les permitiría recuperar la inversión de 20 millones de euros realizada. El tema pasa por el volante ofensivo, quien desea esperar hasta el final del Mundial para definir su futuro: sabe que una buena performance en la Selección puede abrirle caminos en Europa que lo seduzcan más que regresar a Sudamérica o seguir en el fútbol árabe.
La postura de River sobre Almada
Por eso, River espera. El presidente Stefano Di Carlo, el director deportivo Pablo Longoria y Enzo Francescoli ya jugaron sus cartas en la reunión con Thiago, su padre y su representante (Agustín Jiménez) en las oficinas del Monumental antes de que el futbolista quedara concentrado con la Selección para el Mundial. Y tienen claro que, si Atlético no modifica sus condiciones de acuerdo al rendimiento de Almada en Estados Unidos, deben invertir 20 millones de euros por el 50% de la ficha del atacante de Fuerte Apache más una cifra superior a los 3.000.000 de la moneda europea en el salario anual.
«Almada es complejo porque el monto es importante, pero no lo digo por él. River no tiene que tenerle miedo a esos montos viendo el presente, potencial y futuro del jugador»explicó Di Carlo el mismo día que anunció la limpieza de 14 futbolistas del plantel de Coudet. De todos modos, el contexto ya se presenta diferente, porque Thiago está mostrando un nivel ascendente en la Copa del Mundo como socio creativo de Lionel Messi y, lógicamente, eso eleva la cotización en el mercado de un atacante de 25 años que está disputando su segundo Mundial y que además cuenta con la experiencia de haber festejado la tercera estrella con la Selección más una Copa América y la Libertadores con Botafogo.

