«El siguiente partido ya lo puedo atajar normal. Y entrenar normal». Emiliano Martínez apenas sufrió un gol en los tres partidos del Mundial. Se quedó con una pequeña espina por el descuento de Jordania, que le retrasó estar más cerca del récord de vallas invictas, pero lo que realmente tiene Dibu en el horizonte es aprovechar los días entre el último partido de la primera fase y el encuentro de 16avos para terminar de ponerse en forma optima desde lo deportivo.
El arquero/idolo de la Selección sabe que ahora empezarán cruces en los que tendrá mucho más trabajo y en los que no hay margen de error. Seguramente, como golero de un equipo que es protagonista y ataca demasiadotendrá que intervenir en pocas ocasiones pero al mismo tiempo deberá estar muy fino para poder sostener la ilusión del bi.
Por eso, este lunes comenzó un entrenamiento diferente que le preparó Martín Tocalli para terminar de ajustar algunos detalles que el marplatense de 33 años cree que tiene que corregir. Serán días de mayor intensidad en el campo, volando de palo a palo, exigiéndose a full, algo que durante el tiempo que había que privilegiar que la fractura del dedo anular de la mano derecha soldara, no era de esa manera.
Desde que se lesionó en la final de la liga europea qué emilio no para. Pasaron 40 días desde aquel problema que complicó su preparación mundialista. Y Dibu pasó por todos los estados y también todas las formas de practicar, siempre monitoreado por Pablo Capuchetti, el fisioterapeuta de la Mayor que hizo un seguimiento desde el momento de la lesión.
Un proceso exitoso
Primero, Atrás tuvo una semana de vacaciones, después apenas llegó a Kansas City hacía trabajos aeróbicos y también de mucho juego con los pies. Luego llegó el momento de la coordinación con pelotas de tenis, sin tanto impacto. Cuando los estudios mostraron que se estaba formando el callo, empezaron a exigirlo cada vez más.
«Entrenar como quiero y al final ahora ya puedo estar normal», le contó Dibu a Olé hace unas horas, después del 3-1 en Dallas. Y eso marca que los partidos anteriores le sirvieron para tomar ritmo de competencia, pero que ahora en 16avos será el primer momento que se encuentre a tope de sus posibilidades.
«Me sentí bien, cada vez mejor, mismo que te metan gol o no, las sensaciones son mejores. Estuve mucho tiempo sin poder entrenar y jugar los partidos es lo mejor que puedo hacer para mejorarlo»describió como vivió todo este tiempo.
Por eso, de acá al partido del viernes, la exigencia irá increscendo para achicar el magen de error. Para eso será clave también todo lo que ayuden Gero Rulli y Juan Musso, sus compañeros de puesto, y el sparring Máximo Leguizamón. Ellos también buscarán que Dibu se sienta a gusto con sus condiciones para llegar a los mata-mata.
El arquero de la Selección contó cómo está del «famoso dedo» y una buena noticia pensando en el duelo ante Cabo Verde por los 16avos de final. Por Hernán Claus
Pero también Emiliano seguirá con su trabajo personal, el que él tantas veces dejó en claro que es fundamental para soñar con títulos y logros personales. Como el que pretende ser el que más vallas invictas tenga en la Selección (ante Austria llegó a 43, a apenas cuatro de las 47 de Chiquito Romero). Eso que muchas veces no se labura en el campo: estructura psíquica y emocional.
«El psicólogo me ayuda a levantarme cuando estoy bajo o a bajarme cuando estoy muy alto», ha declarado. El entrenamiento invisible, que como explica el coach José Manuel Estrada, es trascendente si se hace de manera diaria: con objetivos escritos y visibles, con sistematicidad y con herramientas de diseño a futuro. «El Dibu Martínez le enseña al mundo que el desarrollo personal y el acompañamiento profesional es lo que permite dar el salto definitivo: pasar de saber ejecutar una tarea a SER el líder que uno necesita”, explicó Estrada.
Se vienen partidos tensos y de alta complejidad deportiva y psicológica. Y Dibu empezó este lunes una preparación para estar a tono de ser el arquero campeón del mundo. Mientras tanto, sueña con seguir dandole alegrías a los hinchas. «Lo de la gente es hermoso. Esperemos disfrutarlos en Miami».
KANSAS CITY (ENVIADO).

Mirá también






