
Decía Lionel Scaloni, mesurado como siempre, que por algo Cabo Verde está en los dieciseisavos y les empató a dos campeones del mundo como España y Uruguay. Y eso no es abrir el paraguas: es la realidad que entiende cualquier futbolero con experiencia. Salvo Alemania, las potencias se perfilan para la gran pelea, con locales motivados como México y Estados Unidos. Pero siempre hay espacio para sorpresas y ni siquiera Francia está para descorchar champagne antes de enfrentar a Paraguay.
La llave favorable que le tocó a la Argentina no debe ser sinónimo de confianza ni de supremacía. Acá hay que jugar. Y hasta el momento, más allá de terminar como líder, la Selección se mostró firmeaunque sin grandes exigencias y con la ventaja de haber empezado a ganar sus partidos muy rápido.
Nunca estuvo en desventaja y solo en algunos pasajes logró incomodarla Austria, un rival que después sufrió una paliza contra España. Messi se mostró encendido y sigue ilusionandopero todavía hay aspectos por mejorarcomo explicó el Turco Mohamed en su columna.
Que después de Cabo Verde aparezcan en los sueños Australia o Egipto en octavos, quizá Colombia en cuartos y en una eventual semifinal, Brasil o Inglaterra, no significa nada. Hay que jugar cada partido con la guardia altaaun contra un debutante en mundiales con un arquero que hace poco quedó libre de la Segunda División de Portugal y hoy es una de las historias del torneo. Así de loco y de impredecible es el fútbolque en cualquier momento te puede dar un sopapo.
Argentina tendrá enfrente a un equipo africano que ya ganó su propio Mundial y que vivirá una fiesta por enfrentar a Messi. Un rival con carácter —como lo demostró cuando remontó ante Uruguay—, con fortaleza física y varios jugadores que saben qué hacer con la pelota. Como tantas veces ocurre en la Copa Argentina, será un campeón del mundo frente a un equipo que ya siente que jugar este partido es un premio enorme. Habrá que saber convivir con ese contexto y, al estilo Scaloni, no creérsela ni un poquito. Y jugar al 100 contra el 1% que dicen tener los africanos.
@hernanclaus – enviado especial Olé
Así fue el banderazo previo
Video de Nicolás Berardo