
Luego de un cambio de planes sobre la marcha, el plantel de la selección de Inglaterra arribó a México para disputar uno de los choque más atractivos de la serie de octavos de final del Mundial 2026, frente a uno de los anfitriones.
Eso sí, la llegada del equipo estuvo rodeada de un impactante sistema de seguridad implementado por los mexicanos que incluyó la presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía de la CDMX para resguardar a los británicos.
La selección inglesa tenía pensado llegar hace un par de días, pero la altura del DF y lo sucedido con el plantel de Ecuador, quienes la pasaron realmente mal en la previa, hicieron que cambien los planes y arribaran a Toluca este viernes, a pocas horas del duelo mundialista.
Un séquito de fuerzas de seguridad acompañó al plantel inglés desde su arribo hasta el hotel, donde lo aguardaban centenares de hinchas. El dispositivo además contempló bloqueos viales, así como patrullajes continuos para impedir la aglomeración de hinchas y la filtración del itinerario inglés.
Con mucha anticipación a la llegada del micro que trasportaba a los ingleses, centenares de fanáticos estaban reunidos en inmediaciones del hotel JW Marriott Santa Fe con camisetas, pancartas y celulares para fotografiar a sus ídolos. Sin embargo, el clima en la llegada resultó bastante hostil.
MÁXIMA SEGURIDAD🛡️🏴
La seguridad alrededor de la selección inglesa se reforzó al máximo previo a su siguiente compromiso en el Mundial en Ciudad de México. 👀⚽
Con un fuerte operativo en los alrededores del hotel🏆 pic.twitter.com/7Omxvf9vBL
— Claro Sports (@ClaroSports) July 4, 2026
Según confirmaron los cronistas deportivos apostados en México, la delegación llegó al hotel previo a las 8 de la noche. Y a su llegada, los futbolistas descendieron entre algunos aplausos, y varios abucheos. Resguardados por convoyes de la Guardia Nacional, personal del Ejército y policías antimotines. Un operativo inédito.
Como parte del recibimiento, un grupo local les interpretó “And I Love Her”, una de las canciones más reconocidas de The Beatles, mientras la delegación inglesa descendía del micro y se dirigían a la entrada del hotel.
Por el antecedente ocurrido con los ecuatorianos y a diferencia de otras concentraciones durante el Mundial, el acceso a los fanáticos estuvo restringido por un amplio e impactante dispositivo de seguridad.
Los elementos encargados del operativo mantuvieron una distancia entre el plantel y el público para evitar aglomeraciones y permitir el ingreso del equipo sin contratiempos.
Inglaterra animará uno de los choques estelares de octavos de final del Mundial, cuando este domingo a las 21, visite a México en el mítico Estadio Azteca.