Argentina también juega contra una vieja ley de los Mundiales. Sí, primero está Inglaterrala semifinal, el recuerdo latente de lo ocurrido en Malvinas y la chance de meterse otra vez en una final. Pero del otro lado también aparece Thomas Tuchelel técnico alemán que quiere llevar a los ingleses al partido por el título y quedar a un paso de romper una marca que resiste desde 1930: ningún entrenador extranjero fue campeón del mundo.
Tuchel, ante una oportunidad gigante
El actual seleccionador de los Three Lions tiene por delante una misión pesada: meter a Inglaterra en una final del Mundial por primera vez desde 1966, cuando los ingleses ganaron su único título. Pero su desafío también tiene una dimensión personal. Nacido en Alemania, el ex DT del Bayern Munich, Chelsea y PSG, entre otros, puede meterse en el grupo reducido de entrenadores que llevaron a una selección distinta a la de su país hasta la definición.
Los antecedentes más claros son George Raynor, inglés que dirigió a Suecia en la final de 1958, y Ernst Happel, austríaco que llevó a Países Bajos a la final de 1978.. También aparece el caso de Zlatko Dalicfinalista con Croacia en 2018: nació en Livno, actual Bosnia y Herzegovina, aunque es croata.
Si se habla estrictamente de nacionalidad, Tuchel puede ser el primer técnico extranjero en llegar a una final desde Happel, hace casi medio siglo. Si se toma sólo el lugar de nacimiento, el antecedente más cercano es Dalic, protagonista de un ciclo que acaba de terminar tras la eliminación en este Mundial.
El mito que la Selección quiere sostener (e igualar)
La marca más fuerte, igual, no es llegar a la final: es ganarla. Desde el primer Mundial, en Uruguay 1930, todos los campeones fueron dirigidos por entrenadores de su misma nacionalidad. Argentina lo vivió en carne propia con Lionel Scaloninacido en Pujato, que comandó la tercera estrella en Qatar.
Tuchel todavía necesita dos pasos para quebrar esa tradición: primero eliminar a la Albiceleste y después ganar la final. Pero la posibilidad ya está sobre la mesa. Además, Scaloni también juega por su propio lugar en la historia. Argentina está a un triunfo de alcanzar su segunda final consecutiva y de mantener viva la ilusión de ser la primera selección en ganar dos Mundiales seguidos desde Brasilque lo consiguió en 1958 y 1962. El anterior antecedente es Italia, campeona en 1934 y 1938.
Para Tuchel, es la puerta a una final y a una posibilidad inédita. Para la Selección, es otra chance de pelear por la Copa, seguir defendiendo la corona y dejar al alemán con las ganas de tocar un récord que todavía nadie pudo romper.

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