
Villa Gesell sigue conmocionada luego de que el lunes pasado se conoció la muerte de una nena de dos años, cuya madre quedó bajo investigación dado que ya había perdido a otras dos hijas, que fallecieron en 2013 y 2016. Mientras tanto, la investigación continúa con distintas medidas de prueba, aunque la causa no tiene acusados ni detenidos.
La trágica historia de esta familia comenzó en agosto de 2013, cuando la hija de cinco meses de la mujer -sus datos se mantienen en reserva para no identificar a sus hijos menores- murió en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, ciudad en la que residían en aquel entonces.
Los médicos que la asistieron indicaron haber hallado rastros de cocaína en la sangre de la criatura, mientras que la madre denunció que se trataba de una mala praxis por la administración de Salbutamol y defendió públicamente su inocencia ante los medios de comunicación locales.
A partir de la muerte de la bebé y el informe sobre la sustancia encontrada en su cuerpo, la Justicia de Familia decidió retirarle a ella y su pareja la tenencia de sus otros tres hijos. Los chiquitos, de entre 3 y 6 años fueron derivados a hogares de tránsito y familias de acogida.
Ante esta situación, la mujer y su pareja encabezaron una serie de reclamos en los tribunales denunciando violencia e intimidación institucional, al tiempo que exigían la restitución de sus hijos. En esos días, contaban con el acompañamiento de la ONG EnRed, que respaldaba su pedido. «Tenemos una casa, trabajo y no les falta nada», argumentaban.
Pero la batalla por la devolución de los niños sufrió varios reveses en los tribunales de familia debido a las dudas persistentes sobre las condiciones de cuidado.
El antecedente más resonante ocurrió en noviembre de 2016 en Mar del Plata, cuando murió la beba de 11 meses de la pareja. La fiscalía acusó a la madre y al padre de haber abusado sexualmente y matado a la pequeña.
La autopsia inicial había señalado lesiones compatibles con maltrato y abusos, lo que derivó en la inmediata de detención de ambos, que permanecieron prófugos varios días.
El expediente avanzó hasta el juicio oral celebrado en 2018 ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3 de Mar del Plata. Pese a que la fiscalía solicitó la pena de prisión perpetua por abuso sexual gravemente ultrajante seguido de muerte, los jueces emitieron un fallo absolutorio unánime a tan solo 24 horas de concluidos los alegatos.
De este modo, la pareja, que había llegado al debate detenida con prisión preventiva, recuperó la libertad de forma instantánea.
La absolución, que los jueces tomaron por unanimidad, se fundamentó en la falta de «pruebas fehacientes» sobre la existencia del abuso o del maltrato. Es que durante las audiencias quedó expuesta una contradicción médica clave para el caso: mientras el perito oficial que hizo la autopsia inicial ratificó las lesiones de abuso, una junta médica de La Plata descartó esa hipótesis.
Luego de haber sido absuelta, la madre de los bebés fallecidos se separó del padre de las criaturas y se mudó a Villa Gesell, donde formó una nueva pareja, con la que tuvo dos hijos más, una varón y una nena más chica.
Esta niña de 2 años fue la que el lunes pasado fue ingresada de urgencia al Hospital Arturo Illia de Gesell con un cuadro respiratorio gravísimo derivado de una presunta broncoaspiración. Pese a los esfuerzos de los médicos, la muerte se confirmó en menos de una hora.
Su madre aseguró que su hija comenzó a ahogarse mientras tomaba la mamadera, al tiempo que se dio intervención a la Policía y la Justicia, y se abrió un expediente, a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, quien, por ahora, caratuló el hecho «averiguación de causales de muerte».
Es que, de acuerdo al informe de la autopsia, la nena falleció por una asfixia obstructiva seguida de un paro cardíaco y no presentaba signos de violencia.
Tras la difusión que tuvo el caso -inicialmente por las redes sociales- intervino el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes de Villa Gesell para conocer la situación en la que se encuentra el hijo de 4 años, que finalmente fue puesto a resguardo fuera de su hogar familiar mientras continúa la investigación
Este sábado, personal policial estuvo presente en el hospital local en busca de documentación de interés para la causa y también se trasladaron hasta la vivienda de la mujer y su actual pareja, en avenida 104 y Circunvalación, donde los vecinos seguían conmocionados por lo sucedido.
Los investigadores aguardan los resultados de los estudios complementarios a la autopsia para determinar si hubo algo sospechoso en la muerte de la nena y, llegado el caso, si sus padres tuvieron alguna responsabilidad.