El operativo de Aldosivi para quedarse en Primera ya está en marcha. La primera medida de la Comisión Directiva encabezada por Hernán Tillous radicó en la limpieza de un plantel que lejos estuvo de cumplir con los objetivos planteados en el primer semestre. Por eso, el Tiburón decidió separar del equipo a 16 jugadores y comenzar a reforzarse.
En ese sentido, el club decidió apostar por la experiencia para lograr la permanencia en la máxima categoría. A las incorporaciones de Andrés Chávez, Lucas Castro y Leonardo Sigali, se le sumó la llegada de Nicolás Gaitán. El futbolista de 38 años había colgado los botines tras un efímero paso por Sarmiento, donde curiosamente fue dirigido por Israel Damonte, hoy entrenador de Aldosivi.
Gaitán vuelve a ponerse los cortos
Tal y como se lo confirmaron a Olé días atrás, el surgido en Boca llegó a Mar del Plata y firmó contrato por 18 meses. Su rendimiento en Junín, donde también fue compañero de Lucas Acosta (otro de los refuerzos del Tiburón), dejó mucho que desear: apenas jugó 16 partidos, en los que marcó un gol y repartió dos asistencias.
De todas formas el hecho de que Gaitán no dispute un partido a nivel profesional desde diciembre de 2024 ( el último fue un 1-1 ante Banfield, aún con la camiseta del Verde), condicionaría su puesta a punto para afrontar el duro semestre que se le viene a Aldosivi.
«Muchos éxitos y bienvenido a Mar del Plata», escribió el club marplatense en el posteo de Gaitán con la camiseta. El TIburón será el 11° club en la carrera del oriundo de San Martín.
Gaitán es producto de las inferiores de Boca, donde disputó 78 partidos en Primera. Pasó por Benfica, Atlético de Madrid, Yifang de China, Chicago Fire, Lille, Braga, Peñarol, Pacos Ferreira y Sarmiento. Su mejor rendimiento estuvo sin dudas en las Águilas de Lisboa, donde jugó 253 partidos, marcó 41 goles y dio 88 asistencias.
Aldosivi y la dura tarea de pelear por la permanencia
El semestre arrancó dulce para el Tiburón con la histórica victoria ante River por Copa Argentina en Salta. Sin embargo, en su primer partido del Torneo Clausura no pasó del empate ante Defensa y Justicia en Varela. Volverá a jugar este miércoles contra Barracas Central, también en condición de visitante.
Damonte tiene la difícil tarea de levantar a un club que se encuentra sumido en el fondo de ambas tablas (marcha 29° en los promedios y en la tabla anual), por lo que tendrá que hacer una campaña soñada para esquivar el descenso. Curiosamente, en 2025 se salvó milagrosamente en la última fecha, con un heroico 4-2 ante San Martín de San Juan, de la mano de Guillermo Farré.


