
Ernest Hemingway, escritor y premio Nobel de Literatura, mantuvo una relación estrecha con España desde sus primeros viajes por Europa. El país apareció después en varias de sus novelas, crónicas y ensayos.
La relación de Ernest Hemingway con España comenzó en la década de 1920. Pamplona, Madrid, las corridas de toros y la Guerra Civil se convirtieron en parte de su trabajo como periodista y novelista.
El autor estadounidense regresó en numerosas oportunidades y dejó por escrito distintas observaciones sobre los españoles. Una de las más conocidas fue publicada en Muerte en la tarde.
Años después, su trabajo como corresponsal durante la Guerra Civil dio origen a Por quién doblan las campanas, una de las obras más importantes de su carrera.
“Si el pueblo español tiene algún rasgo común es el orgullo, y si tiene otro es el sentido común”, escribió Ernest Hemingway en Muerte en la tarde, publicado en 1932. El escritor completó la idea con una referencia directa al paisaje: “El sentido común es tan fuerte y seco como las llanuras y mesetas de Castilla”.
El libro reunió recuerdos de sus viajes, descripciones de plazas, perfiles de toreros y explicaciones sobre una tradición que lo había impresionado desde sus primeras visitas al país.
Hemingway también resumió su admiración en una carta en la que afirmó: “España es el último país bueno que ha quedado”. Para entonces ya conocía Madrid, Castilla y Pamplona, además del ambiente de las corridas.
Ernest Hemingway viajó por primera vez a España en 1921, siguiendo una recomendación de Gertrude Stein. Dos años después regresó y asistió a los Sanfermines de Pamplona. En julio de 1923 llegó a la ciudad junto con su primera esposa, Hadley Richardson. Los encierros, las corridas y el movimiento de las fiestas quedaron registrados en sus notas.
Hemingway volvió a Pamplona durante los años siguientes. Uno de esos viajes, realizado con un grupo de amigos en 1925, sirvió como base para Fiesta, publicada en 1926 con el título original The Sun Also Rises.
La novela sigue a varios expatriados que salen de París y viajan a España. Pamplona ocupa una parte central del relato, con los Sanfermines, los toros y las tensiones entre los integrantes del grupo.
La segunda gran etapa de Ernest Hemingway en España comenzó con la Guerra Civil española, desarrollada entre 1936 y 1939. El escritor regresó como corresponsal y trabajó en Madrid y otros puntos del conflicto.
Durante esa cobertura estuvo en contacto con combatientes, periodistas y civiles. Las fiestas y las corridas cedieron lugar a los bombardeos, el frente y la vida cotidiana bajo amenaza.
La experiencia fue decisiva para Por quién doblan las campanas, publicada en 1940. La novela cuenta la historia de Robert Jordan, un estadounidense que se incorpora a un grupo de guerrilleros republicanos.
El protagonista recibe la misión de volar un puente durante una ofensiva. A partir de ese episodio, Hemingway desarrolló una historia atravesada por la guerra, las divisiones internas, el amor y la cercanía de la muerte.
El autor recibió el Premio Pulitzer en 1953 por El viejo y el mar y, un año después, obtuvo el Premio Nobel de Literatura. España siguió presente en su obra a través de Pamplona, las corridas y la Guerra Civil, tres experiencias que acompañaron buena parte de su carrera.