
Gilberto Cárdenas, un sociólogo muy respetado a quien muchos consideraban un gran defensor del avance de la identidad hispana y chicana en Estados Unidos a través del mundo académico y el arte, ha muerto.
Cárdenas falleció el domingo en su casa en Austin, Texas, tras una larga enfermedad, según un comunicado difundido por su familia. Tenía 79 años.
Nacido y criado en San Gabriel, California, Cárdenas se involucró profundamente en el Movimiento Chicano de las décadas de 1960 y 1970. El término chicano se refiere a personas de origen mexicano que viven o nacieron en Estados Unidos, y a lo largo de los años ha sido enarbolado por mexicano-estadounidenses que luchan por la igualdad y los derechos civiles.
Cárdenas defendió la causa con su cámara fotográfica. Documentó marchas, reuniones y otros encuentros comunitarios. También le gustaba reconocer a los artistas chicanos del movimiento, y a menudo intercambiaba sus fotos por carteles, impresiones y otras obras de arte. Incluso guardaba carteles que estaban a punto de tirarse, conservándolos por su posible importancia cultural.
“Al ver todos sus logros, era un hombre tan amable y humilde, y realmente valoraba de dónde venía”, expresó Richard Flores, amigo y profesor de Estudios Mexicano-Estadounidenses en la Universidad de Texas, campus de Austin. Cárdenas siempre estaba “tratando de hacer una contribución no sólo a la comunidad, sino también a los artistas que tanto amaba”.
Luego obtuvo un doctorado en la Universidad de Notre Dame, y después fue contratado por la Universidad de Texas en Austin como profesor de sociología. Pasó casi 25 años impartiendo clases sobre la sociología de la inmigración. A Cárdenas se le atribuye la creación de los Estudios Mexicano-Estadounidenses allí.
En 1999, Cárdenas regresó a la Universidad de Notre Dame como miembro del profesorado. En su función de vicerrector adjunto, creó el Instituto de Estudios Latinos.
Mientras tanto, él y su esposa, Dolores Carrillo García, habían reunido una colección de casi 20.000 piezas de arte latino. En 2023, donaron casi la mitad al Museo Blanton de Arte de la Universidad de Texas. Otros artículos de su colección fueron al Museo de Arte Estadounidense del Smithsonian en Washington, D.C., al Museo Nacional de Arte Mexicano en Chicago y al Museo Snite de Arte de la Universidad de Notre Dame.
El liderazgo de Cárdenas le valió un nombramiento en 2001 por el presidente George W. Bush para la Comisión Presidencial de Becarios de la Casa Blanca. En 2008, Bush también lo designó para otra comisión que exploró la posibilidad de establecer un Museo Nacional del Hispano Estadounidense.
Cárdenas también formó parte de la junta del Mexican American Legal Defense and Education Fund (MALDEF) —una organización no lucrativa que aboga por los hispanos en Estados Unidos— de 1993 a 2012.
En un comunicado, Thomas Saenz, presidente y asesor jurídico general del MALDEF, calificó a Cárdenas como “un ícono discreto del movimiento chicano, nunca suficientemente reconocido por todo lo que hizo”.
Cárdenas se jubiló de Notre Dame hace aproximadamente una década, señaló Flores. Seguía activo en el mundo del arte y ocasionalmente ofrecía charlas acerca de su colección, así como sobre temas socioeconómicos.
Le sobreviven su esposa, dos hijos, tres hijastros y nueve nietos.
Está prevista una misa fúnebre para el sábado en la iglesia católica San Ignacio Mártir en Austin.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.