
Un jardín puede tener plantas cuidadas, flores y un diseño atractivo, pero siempre resulta más disfrutable cuando existe un lugar cómodo desde donde contemplarlo. Y no hace falta gastar demasiado para conseguirlo.
El jardinero y youtuber Jonathan Kuhn mostró una alternativa sencilla: construir un banco utilizando dos tablones de madera, cuatro bloques de hormigón y pequeños recortes de madera. El resultado combina un aspecto rústico e industrial y tiene una ventaja adicional: puede desmontarse fácilmente para trasladarlo a otro sector.
Para realizarlo prácticamente sólo hacen falta una sierra y una pistola para aplicar adhesivo. Además, la madera no queda pegada directamente al hormigón, algo fundamental para poder separar posteriormente las partes.
Los precios cambian según el comercio y el tipo de madera utilizado, pero el proyecto original permite establecer una referencia.
Los dos tablones pueden conseguirse por unos 10 dólares cada uno, mientras que los cuatro bloques cuestan alrededor de 2 dólares por unidad. A eso hay que sumar aproximadamente 7 dólares del adhesivo de construcción y unos 4 dólares para la madera destinada a los pequeños encastres.
De esta manera, tomando esos precios como referencia, los materiales básicos rondan los 40 dólares.
Si el banco permanecerá todo el año al aire libre, conviene elegir madera tratada para exteriores o alguna variedad naturalmente resistente a la humedad, las plagas y la putrefacción, como el cedro.
En el diseño presentado por Kuhn, los tablones tienen aproximadamente 1,8 metros de largo, aunque la medida puede modificarse según el espacio disponible.
El procedimiento es sencillo:
El detalle más importante es que el adhesivo no debe unir los bloques con los tablones. Los pequeños recortes funcionan como encastres: ayudan a mantener la madera en su posición, pero permiten desmontar posteriormente la estructura.
Antes de sentarse, además, hay que comprobar que el suelo sea firme y nivelado y que los bloques no puedan moverse.
El diseño básico también puede modificarse para adaptarlo al estilo de cada jardín.
Una posibilidad es pintar los bloques de hormigón de negro para darle una apariencia más moderna. Los tablones pueden teñirse, barnizarse o protegerse con productos específicos para exteriores.
También se puede incorporar un respaldo utilizando más madera y bloques, aunque en ese caso será necesario garantizar que la nueva estructura quede correctamente fijada y resulte segura.
Una opción mucho más sencilla consiste en sumar almohadones resistentes a la intemperie y colocar macetas grandes a los costados para integrar el asiento con las plantas del jardín.
Incluso pueden añadirse mosaicos decorativos sobre los bloques para conseguir un acabado diferente.
La principal ventaja del proyecto, de todos modos, sigue siendo su sencillez. Cuatro bloques, dos tablones y unos pocos recortes de madera permiten conseguir un banco funcional por alrededor de 40 dólares, con la posibilidad de desmontarlo cuando llegue el momento de reorganizar el jardín.