Club de movimiento vagabundo han dado un salto de calidad con el reciente Distracciones (Autoeditado, 2025), en el que sus canciones exploran territorios que transitan entre la oscuridad del post-grunge guitarrero de los noventa y nuevos elementos que no hacen ascos al noise, el synth-pop o los hits melódicos de flechazo inmediato.
La gira de presentación de dicho trabajo hizo parada en el pasado fin de semana en dos fechas por terreno andaluz. Tras pasar por Sevilla, la capital de la Costa del Sol los recibió en una cita celebrada por el público local ante la escasez de propuestas de este calibre. Los locales benzo redondearon la noche con su noise-pop con la mirada puesta en buceo lento oh Fósiles de playa.
El sold-out de la acogedora Sala Core, antigua Velvet, recibió al quinteto madrileño que contó con la baja de su batería ‘Versículo’ eficazmente relevado por Ignacio San Martín ‘Igo’. Ya desde el comienzo con “Afecto y Simpatía”, las nubes de teclados, las características guitarras de Pan dibujando líneas de distorsión evocadoras y la sección rítmica envolvente con una Iris Banegas en plena forma, definieron un clímax sonoro en el que, sin necesidad de llevar los decibelios al límite, la banda demostró sabiduría para extraer belleza del ruido, permitiendo detectar los matices de sus estructuras y dejarse llevar por sus progresiones de épica contenida y poso arrebatador.
El suyo fue un repertorio capaz de eludir cartas ganadoras como “Bandera Blanca” y asentado en otros momentos clave de su joven discografía, como las pretéritas “La Muerte Del Mañana”, “El Drama” o “Abismo” conjugadas con tino y precisión con las recientes “Paseo de Vuelta”, “Nido de Cristal” o una “Paso Lento” capaz de hacernos volar con la imaginación a lomos de esas guitarras de ensueño, que volvieron a rasgar el alma. Hubo momentos para bailar, para retrotraernos a épocas pasadas a través de la mirada desprejuiciada y renovadora de un grupo que reivindica la extraordinaria salud de la escena de guitarras a través de un cancionero capaz de tocar la fibra, conjugando progresiones adictivas con los textos de su cantante Pablo Vera que gravitan trascendentes alrededor del amor, la amistad y el paso del tiempo. Los teclados de Alberto Aguilera aportan tensión y oscuro romanticismo abriendo sugerentes ventanas al espectro musical de la banda. La presencia de Ana Regateroresponsable del interesante proyecto Aburrimiento azulen “La Grieta (Una Casa)” sirvió de perfecto complemento a Iris Banegasrecreando el alma de sus compañeras de repión presentes en la grabación original. Tras su reciente paso por el Fiesta Canelase va consolidando una bonita sinergia entre el público malagueño y la banda, que seguramente escribirá nuevos capítulos de esta especial relación que se va forjando sólida y consistente.
Con la gente mostrando en sus rostros la felicidad cosechada en poco más de una hora que se pasó volando dejando con ganas de más, benzo convencieron con sus líneas vibrantes basculantes entre el shoegaze y el noise que encierran en números como “Mis Reflejos” motivos suficientes para prestar atención a su propuesta. El combo malagueño constituye un ejemplo más de la buena salud de la escena malagueña, ecléctica e inquieta, merecedora de más focos y oportunidades para desplegar su talento en su propia ciudad y a lo largo de la geografía nacional.
Foto Bum Motion Club: José Megía