Diego Vasallo aparca su carrera en solitario y pone en marcha Resolver, nueva banda que comparte junto a las guitarras, sintetizadores, “Lap steel”, ambients y órganos de Fer García, el bajo de Xabi Arratibellos teclados de Germán San Martín y la batería de Oriol Flores.
El donostiarra se reinventa tras el interesante Malo Ni Bueno (2023) y tras rechazar participar en la gira conmemorativa de Duncan Dhu junto a su compañero Mikel Erentxun, entrega un disco homómino con el que se adentra en un territorio de rock crepuscular y post-punk, de sonido áspero y nocturno, que combina tensión eléctrica, minimalismo rítmico y una narrativa poética de corte existencial.
No es un proyecto que esconde su nombre, es un grupo al uso con el que recupera sensaciones y explora nuevos rumbos expresivos. Una colección de canciones densas y atmosféricas entre el ruido y la emoción.
Hablamos con él de Resolverde su proceso de creación y del turbio mundo que nos rodea.
«Lo que pagan las plataformas de streaming a los artistas es una cosa absolutamente ofensiva, ridícula»
Parece que hay cierta relación entre que decidieras no participar en la gira de Duncan Dhu, esta última que ha hecho Mikel, con la grabación de este disco. Preferiste centrarte en esta aventura y descartaste volver otra vez a tu grupo de juventud.
Sí, efectivamente, aunque hay más razones. Para mí este es un proyecto importante y que me hace especial ilusión. Me apetecía menos iniciar una gira tocando canciones de hace 35 ó 40 años y tampoco que fuera una gira de esa envergadura. Al final una gira de Duncan Dhu dura como dos años, viajando a América y demás. En este momento de mi vida ya no es que no me apeteciera, sino que quizá no podría ni hacerlo por distintas circunstancias.
Me he volcado en Løse preparando el disco y ahora los directos, la idea es que sea un proyecto que tenga una continuidad.
» data-cs-src=»https://www.youtube.com/embed/uFYc7FOWXRU?feature=oembed» frameborder=»0″ enable=»accelerómetro; reproducción automática; escritura en portapapeles; medios cifrados; giroscopio; imagen en imagen; compartir web» referrerpolicy=»origen-estricto-cuando-origen-cruzado» enablefullscreen>
Después de unos 40 años de carrera, ¿qué sigue empujándote a explorar territorios arriesgados en lugar de acomodarte a lo ya conquistado?
Es que realmente si no buscara esos nuevos retos, probablemente ya lo habría dejado. Son precisamente esa búsqueda y esos nuevos proyectos los que me empujan a seguir en esto, a seguir adelante. Podría dedicarme a pasear con mis perros y cultivar una pequeña huerta que tengo desde hace tres años.
Me ha parecido curioso que el disco no venga firmado a tu nombre, ¿en qué momento sentiste que necesitabas apartar a Diego Vasallo del protagonismo del proyecto?
Fue una idea que dejé asentarse y ha sido un proceso de maduración. Me estaba cansando un poco de mi carrera en solitario, no de la parte musical, pero sí del trabajo en solitario. Sobre todo, porque llevo unos años autoeditándome los discos y requiere de una energía y una dedicación que ya se me estaban empezando a agotar. Le estaba dando vueltas a la idea de formar un grupo también para compartir lo bueno y lo malo, para compartir todo ese trabajo un poco farragoso que supone estar pendiente absolutamente de todo. Porque hoy en día como la profesión ha cambiado tanto, el músico se tiene que acabar ocupando del booking, de la promo, de hablar con la fábrica, de la producción, de hacer el disco, de todo. Realmente me picaba el gusanillo de volver a experimentar la sensación de estar realmente en una banda.
Me gustaría dejar claro, lo digo en todas las entrevistas, que esto es una banda de verdad, no es que yo haya puesto un nombre y siga siendo yo con unos músicos, no, estamos trabajando como un grupo cualquiera, en el local, haciendo las canciones.
Puedo llevar yo alguna canción u otras las he hecho con Fer, el guitarrista, que luego se construyen en el local, se ensayan en el local, se reparten las tareas, todo tipo de logística, o sea, estamos realmente trabajando como un grupo. Tenía el gusanillo de volver a experimentar eso, probablemente sea la última vez en mi vida que forme una nueva banda, ya simplemente por edad. Es posible que haga más discos, incluso en solitario, pero no creo que haga más grupos, lo dudo, por eso tenía ganas de volver a sentir eso. Pertenecer a un grupo de rock ha sido de las cosas más estimulantes que he vivido, tanto en mi grupo Duncan Dhu, como ahora mismo esta experiencia nueva.
El nombre, Løse ¿cómo se pronuncia?
Como suena. Es un nombre noruego, pero lo vamos a pronunciar en castellano. Fue difícil de elegir, porque teníamos un montón de propuestas y estaban todos cogido, es alucinante. Nos gustó este por ser un nombre corto, por cómo queda impreso, y luego tiene un significado que me gusta que es como soltar, desatar. Yo lo llevo a un sentido de soltar amarras, levantar anclas y dejar atrás lo anterior lo anterior.
Lo veo como una continuación natural a lo que hiciste en el EP ‘Malo ni bueno’. Aparte coinciden músicos.
Bueno, coincide Fer, el guitarrista. Él y yo hemos sido el germen de esta banda, los demás componentes son Oriol Flores a la batería y Xavi Arratibel al bajo, es posible que entre un quinto componente.
Tiene relación con Malo ni bueno, claro, lo hicimos también Fer y yo, en el estudio de su casa, lo coproducimos ambos. Tiene relación en alguna canción, quizá en la que da título al disco “Malo ni bueno”. Pero por lo demás creo que este es un proyecto mucho más eléctrico y con sonido más potente y más denso, digamos que es una banda más de rock y mis discos incluso Malo ni bueno son más ejercicios de cantautor.
» data-cs-src=»https://www.youtube.com/embed/eGTGoLyVB98?feature=oembed» frameborder=»0″ enable=»accelerómetro; reproducción automática; escritura en portapapeles; medios cifrados; giroscopio; imagen en imagen; compartir web» referrerpolicy=»origen-estricto-cuando-origen-cruzado» enablefullscreen>
Tiene un toque a lo Grinderman.
Sí, Grinderman, aparte de que nos gusta mucho musicalmente, es una referencia como lo son los Bad Seeds.
Te he leído que también Viagra Boys o Madrugada. Al final más sonido de banda que el de un cantautor.
Exacto, con ciertas peculiaridades. Yo creo que es un sonido como denso, está construido mucho con capas de guitarras creando atmósferas, creando texturas por debajo, hay muchas cosas ahí sonando un poco subterráneas. Hay una producción elaborada, no es un grupo de rock clásico de bajo, guitarra, batería y un órgano. Es todo más sutil, somos un grupo de rock abierto a cierta experimentación sonora. Hubo un disco que tuvimos casi como modelo, el que hizo Mark Lanegan, bueno hizo dos, con los Soulsavers.
Hay uno que se llama Broken que nos encanta a nivel de producción, de sonido. Es una producción bastante elaborada a la que no llegamos por tiempo y presupuesto, pero desde luego fue un modelo.
También hay algo ahí del sonido de los primeros The Black Keys
Sí, es otra referencia sobre todo a nivel de sonidos de bases, de baterías y tal. La verdad es que los Black Keys siempre tienen algo especial en el sonido, porque nunca suena estándar, siempre le buscan una vuelta ahí de sonido y de producción.
Me ha gustado mucho “Con esta luz que nace”, de estas canciones río que sueles hacer. Hay temas muy largos.
La que abre dura nueve y pico, hay alguna de siete, de seis y pico. No nos ponemos absolutamente ningún tipo de límite, como que tenga que tener una duración para las plataformas o nada de esto. De hecho, una de las razones de la duración de las canciones es porque así están grabadas las bases, o sea, baterías, bajos y alguna guitarra básica, rítmica, que están grabadas en directo. Por ejemplo, la primera canción “Pétalo en el aire”, el final, que es una coda muy larga está absolutamente improvisado. Pensamos hacer un fade-out, pero luego cuando lo probamos nos parecía como que mataba la magia. La que dices tú es un medio tiempo, un poco en la línea de los Bad Seeds.
¿Tenéis la intención de tocar mucho con Løse?
La idea es tocar. De hecho, ahora mismo estamos preparando el repertorio de directo. De momento tenemos tres presentaciones cerradas en salas pequeñas. Yo creo que este año o antes del verano, porque no empezamos hasta después de Semana Santa. Tampoco serán muchas.
Y luego la idea es ir viendo lo que surja, pero la idea es tocar. Ahora mismo no tenemos ni oficina y vamos un poco sobre la marcha buscando nosotros los bolos.