
El cineasta gallego no tiene miedo a decir que le entra sopor absoluto viendo una de las mejores películas de la historia
En el año 2010 estrenó su primera película, Todos vosotros sois capitanes, y 16 años después, su cuarto largometraje como director, Sirat, está nominado al Oscar a Mejor película internacional. Descubriremos si la impactante película, ganadora del Premio del Jurado en Cannes, se lleva la codiciada estatuilla el próximo domingo, pero para Oliver Laxe el solo hecho de que esté nominada en dos categorías -también Mejor sonido- es un premio en sí mismo.
Oliver Laxe es un amante absoluto el cine, a lo que ha dedicado por completo su vida y talento desde que estudio cine y comunicación audiovisual en Barcelona y ya desde sus primeros trabajos se posicionó como un nuevo autor de lo más interesante, con una forma de hacer cine y una mirada muy personal que trasciende a la narrativa tradicional. Además, Laxe ha sido muy vocal en su defensa de la experiencia del cine en el cine, que para él es casi como un acto ceremonioso.
Cuando escuchamos a Oliver Laxe hablar de cine se nota no solo que lo disfruta, sino que ha visto mucho. Sin ir más lejos, en su visita al podcast Otra Ronda conducido por Alejandro G. Calvo, Laxe mencionaba su admiración por cineastas como Apichatpong Weerasethakul, David Lynch y Andrei Tarkovsky y algunas películas que le fascinan e inspiran, como Apocalypse Now, Easy Rider o la saga Mad Max.
También se muestra sincero con lo que le gusta menos. En su entrevista con Otra Ronda admitió no haber disfrutado mucho de Eddington, la última película de Ari Aster, y en una reciente entrevista rápida para Espacio Movistar que ha estado circulando estos días por redes sociales ha reconocido que se duerme viendo una de las grandes obras maestras de la historia.
Así, aunque algunos le han tildado de intenso y algo pedante últimamente, lo cierto el cineasta gallego es probablemente de los pocos que se hubieran atrevido a decir que le entra sopor absoluto viendo Ciudadano Kane, considerada una de las mejores películas de todos los tiempos.
«Las películas de Orson Welles«, respondía cuando le preguntaban por una película que no hubiese conseguido terminar. «Es que sale el trineo y ya me duermo. Ciudadano Kane, sale el trineíto y ya chao», comentaba entre risas y sin complejos haciendo referencia al icónico trineo Rosebud, clave en la gran obra del cineasta.