Santiago Segura se mete en la piel del expolicía una vez más. Ahora, para presentarse a las elecciones. Aunque no se ha publicado ningún tráiler ni imagen promocional, la película ya está en los cines

Torrente no necesita presentaciones. Eso es lo que debió de pensar Santiago Segura al idear la promoción de Torrente presidente, la película que llega hoy a los cines. Como anunció hace ya un mes, antes del estreno de la cinta no quiere que se desvelen demasiados detalles, así que no ha lanzado tráiler y ha capado a la prensa de la cobertura previa.
Sin embargo, Alejandro G. Calvo se ha escapado al primer pase que hay en Madrid de la cinta y está aquí para contarnos que mantiene su característico humor y sumerge al infame expolicía en el panorama político actual, pero no toma partido.
La esperada nueva entrega de Torrente ya está en las salas de cine, y lo hace fiel a la esencia «soez, marrana y bruta» que ha definido a la franquicia, repleta de sus habituales chistes gruesos. En esta ocasión, la trama sitúa al icónico personaje en una España marcada por el auge de la ultraderecha. El protagonista, que siempre ha funcionado como una representación del fascismo, el machismo, el racismo y la homofobia, aprovecha este clima sociopolítico para ascender dentro de una formación ficticia denominada ‘Nox’, una evidente parodia del partido Vox que deja a este sector político muy mal retratado.
Lejos de convertirse en un mero «alegato antiwoke», la cinta destaca por ser una película «antitodo». Santiago Segura evita tomar una postura política concreta y opta por repartir críticas en todas direcciones, burlándose tanto de la extrema derecha como de figuras de la izquierda, incluyendo al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a la formación Podemos.
-ojo, a continuación vienen ‘spoilers’ de los cameos de la película. Te hemos avisado-
Como es tradición en la saga, la película es una sucesión de cameos. En esta entrega participan numerosos periodistas políticos y se recupera a gran parte de los rostros conocidos que han aparecido en las películas anteriores. Sin embargo, el gran reclamo recae en las participaciones internacionales: Kevin Spacey aparece en el tramo final interpretando al villano que mueve los hilos de la trama, mientras que Alec Baldwin da vida a un retrato caricaturesco y despectivo de Donald Trump. A ellos se suma el humorista Carlos Latre, encargado de encarnar al presidente argentino Javier Milei.
Una franquicia de 80 millones de euros
Torrente, presidente es la sexta entrega de la saga de películas protagonizadas por Santiago Segura en la piel del expolicía José Luis Torrente. Su primera película, Torrente, se estrenó en 1998 y convirtió a ese facha exagente de la ley en un inesperado héroe de acción. Después vendrían cinco secuelas, a cual más disparatada, que le llevaron a entrar en la cárcel y a preparar un golpe en el casino-hotel de Eurovegas, entre otras cosas.
En total, 16,2 millones de espectadores han ido a los cines a ver las cinco películas estrenadas hasta el momento. Eso se traduce en 81 millones de euros recaudados en las taquillas españolas. Siendo Torrente 2: Misión en Marbella (2001), la película española más vista en cines con 5,3 millones de espectadores. Aún así no logra superar al éxito masivo de Padre no hay más que uno, la franquicia con la que Segura se ha convertido -probablemente- en el productor más rentable de la industria española.