El título del nuevo disco de Bonnie “Príncipe” Billy es algo así como la confirmación de que está pasando por un momento dulce entre los suyos en su Louisville natal. Allí ha retomado las relaciones con amigos, familia y músicos locales, y juntos han creado una comunidad que respira amistad y apoyo mutuo. El mejor escenario posible para sacar lo mejor de tí.
Estamos juntos de nuevo (Sin cuarto2026) llega después de grabar junto a sus amigos y músicos locales dos excelentes discos –Guardar secretos te destruirá (2023) y El pájaro morado (2025)- en donde también repiten bastantes nombres en la banda. Grabado en el estudio End of an Ear con Jim Marlowe como ingeniero de sonido y coproductor, el sonido del disco está repleto de voces femeninas que acompañan a Porraasí como estupendos arreglos de cuerda y viento, así como la participación de su hermano ned (bajo), y su primo Ryder McNair, que, tras escribir partituras para películas deRidleyScott durante décadas, de nuevo ayuda en los arreglos orquestales. Un disco en familia, y en este caso, más unida que nunca.
El miedo a los cambios sociopolíticos es una preocupación constante en muchos de los músicos en la actualidad (norteamericanos en particular), y no es para menos con un criminal al mando de tu país. En la canción que abre el disco “Why Is The Lion” se canta a este malestar mediante versos tan bellos como “Levantarse del suelo del ring y escuchar a alguien cantar / ¿Es mi voz, o, mejor, la nuestra? / O la de todos, todos empiezan a traer / Intención que friega y que friega”bajo una colcha de un folk quebradizo y unas bonitas voces femeninas a cargo de Laura Guthrie, pescador conservador y Katie Peabodylas tres vocalistas que forman parte de la banda Duquesa.
La tónica del disco sigue por esa senda de country-folk de tonalidades suaves marca de la casa, y que tan bien sabe sacarle partido nuestro hombre. La confusión en días extraños está perfectamente narrado en “Strange Trouble” (“Oh, y lo extraño sabe a problemas, y los problemas saben a extraño”), a través de una dulce melodía con preciosos diálogos entre guitarra, piano y sintetizador. A pesar de todas las cosas asquerosas que pasen a nuestro alrededor, Porra canta en “Life Is Scary Horses” sobre la necesidad de asimilar que el poder del ser humano sobre la naturaleza ya es parte del pasado, y las trompetas dan un toque fronterizo a “Vietnam Sunshine” que se expande plácidamente sobre versos para reconciliarse con el amor y la amistad (“Eres mi sol / Llenas mi vida de salvaje sorpresa / Te precipitas y desbordas por las grietas de todo lo que soy / Para mi deleite infinito / Brillas más que cualquier explosión salvaje en la noche”)
Todo en este disco suena a comicidad familiar, a esperanza por tiempos mejores, a amor por los seres queridos, y sobre cualquier otra cosa, a combatir el miedo siempre con la ayuda de un frente común.