La postal urbana de Buenos Aires está cambiando. En ciclovías, avenidas y hasta en barrios donde antes dominaba el auto, cada vez es más común ver bicicletas eléctricas y monopatines circulando con naturalidad. La micromovilidad dejó de ser una curiosidad tecnológica para transformarse en una alternativa concreta frente a los problemas de tránsito, costos y tiempos de traslado.
Son soluciones que no buscan reemplazar al transporte público, pero sí resolver uno de sus principales desafíos: el primer y último kilómetro. En la práctica, esto implica reducir tiempos de traslado, evitar largas combinaciones y ganar independencia frente a horarios o frecuencias.
En ese contexto, empresas locales como Prestige Auto (licenciataria y representante oficial de Mercedes-Benz), Grupo Núcleo y gigantes tecnológicos como Xiaomi apuestan fuerte a este segmento con lanzamientos que combinan desarrollo local e innovación enfocada por completo para el uso urbano.
Tecnología y rendimiento: el diferencial en las e-bikes
E-Bike MTB R29. Salió a la venta en un valor de 1.850 dólares.Uno de los movimientos más llamativos es el ingreso de Prestige Auto al mundo de la micromovilidad. La compañía presentó su primera bicicleta eléctrica, la E-Bike MTB R29, un modelo que no solo busca competir en prestaciones, sino también diferenciarse desde su origen industrial.
El ensamblaje final y la validación del producto se realizan en el Centro Industrial Juan Manuel Fangio, en Virrey del Pino, bajo estándares similares a los de la industria automotriz. Esto implica controles de calidad más exigentes, procesos estructurados y una lógica de producción poco habitual en este tipo de vehículos.
La bicicleta cuenta con un motor de 350W, cinco niveles de asistencia al pedaleo y una autonomía que puede alcanzar los 75 kilómetros, dependiendo del uso. Está pensada tanto para traslados urbanos como para un uso recreativo moderado, en caminos mixtos o salidas de fin de semana.
Otro dato clave es su integración local: más de la mitad de los componentes se producen en el país, lo que marca una tendencia hacia el desarrollo de una cadena de valor vinculada a la movilidad eléctrica.
e-Bike EB M290 con motor central. Cuesta 3.299.999 pesos.En esta categoría, uno de los más destacados es la KANY EB-M290, una bicicleta eléctrica que introduce un elemento diferencial: el motor central o “mid-drive”. A diferencia de los motores ubicados en la rueda, este sistema se integra en el eje del pedal, lo que permite una mejor distribución del peso y una asistencia más progresiva.
En la práctica, esto se traduce en una conducción más natural, especialmente en subidas o terrenos exigentes. Además, mejora la estabilidad y el control, dos factores clave para el uso urbano.
El modelo incluye un motor de 250W con 100 Nm de torque, transmisión de 11 velocidades, frenos a disco hidráulicos y una autonomía de hasta 40 kilómetros. Está pensada para quienes buscan una experiencia más cercana a la de una bicicleta tradicional, pero con el respaldo de la asistencia eléctrica.
Bicicleta eléctrica Kany EB-M29 para principiantes. La venden a 2.299.999 pesos.Por su parte, el modelo KANY EB-M29 aparece como una opción más accesible, orientada a quienes quieren iniciarse en la movilidad eléctrica sin resignar prestaciones.
Este modelo combina un motor de 350W, batería de litio y una autonomía que puede llegar hasta los 50 kilómetros. Su cuadro de aluminio y su diseño liviano la hacen práctica para el uso diario, ya sea para ir al trabajo, estudiar o moverse dentro de la ciudad.
También suma características como suspensión delantera, frenos hidráulicos y múltiples niveles de asistencia, lo que permite adaptarse a distintos tipos de recorridos.
Monopatines: la opción más práctica
Xiaomi Scooter 3 Lite, más económico que un teléfono de alta gama: 621.299 pesos. Si las bicicletas eléctricas ofrecen versatilidad, los scooters eléctricos se destacan por su practicidad. Compactos, plegables y fáciles de transportar, se convirtieron en una de las opciones más elegidas para trayectos cortos en la ciudad.
Una de las marcas de referencia, Xiaomi, suma su propia propuesta con el Xiaomi Electric Scooter 3 Lite, un modelo que apunta directamente a resolver los trayectos cortos dentro de la ciudad.
Este scooter combina una estructura de aleación de aluminio liviana con un diseño minimalista y plegado rápido en tres pasos, pensado para quienes necesitan transportarlo o combinarlo con otros medios. A nivel técnico, ofrece una potencia de 300W, velocidad máxima de 25 km/h y una autonomía de hasta 20 kilómetros, suficiente para recorridos urbanos diarios.
Además, incluye tres modos de conducción —peatonal (6 km/h), estándar (15 km/h) y deportivo (25 km/h)— que permiten ajustar el rendimiento según el contexto. También suma una pantalla integrada con información clara de velocidad y batería, junto con conectividad a una app que muestra datos en tiempo real y estado del vehículo.
Otro punto relevante es su capacidad para superar pendientes de hasta el 14%, algo clave en entornos urbanos, junto con una base más ancha que mejora la estabilidad y la comodidad durante el uso.
La batería de litio de larga duración del Xiaomi Scooter Eéctrico 4 Pro (2nd Gen).Para los que buscan mayor rendimiento y autonomía, pero a un precio que supera el millón de pesos, la marca china cuenta con Xiaomi Scooter Electrico 4 Pro (2nd Gen). Un monopatín con una potencia de motor de 400W, neumáticos de 60 milímetros, soporta hasta 120 kilogramos gracias a su cuerpo fabricado en acero al carbono y rinde 60 km con una sola carga.
“La movilidad urbana es un ecosistema integrado, donde la tecnología facilita los traslados cotidianos”, explicó Erick Aguilera, LATAM Regional PR Lead de Xiaomi. Y agrega: “Nuestra propuesta se basa en ofrecer soluciones que combinan conectividad, diseño y eficiencia para resolver trayectos cortos y medianos dentro de la ciudad”.
En ese sentido, los monopatines se integran con otros dispositivos de la marca, como celulares o productos para el hogar, lo que permite una experiencia más conectada.
“Buscamos democratizar el acceso a esta tecnología. Por eso desarrollamos productos que combinan eficiencia energética, autonomía y seguridad, pero también accesibilidad”, remarcó Aguilera.
E-Scooter City C85. Se consigue a 899.999 pesosEl modelo KANY City C85 responde a esa lógica, con un diseño pensado para el uso urbano. Cuenta con un motor de 350W, velocidad máxima de 25 km/h y una autonomía de hasta 30 kilómetros.
Su estructura liviana, de apenas 14 kilos, permite combinarlo con otros medios de transporte, como trenes o colectivos, lo que amplía sus posibilidades de uso.
Accesorios que acompañan el cambio
El crecimiento de este tipo de movilidad también impulsa la demanda de accesorios que mejoren la experiencia y la seguridad del usuario.
Entre ellos se destacan soluciones como infladores portátiles multifunción, capaces de resolver emergencias en la calle y funcionar como batería externa para dispositivos, con un precio de $69.999 pesos.
También los cascos urbanos certificados, cada vez más presentes entre los usuarios, con opciones desde $39.990 pesos, que buscan acompañar una adopción más responsable de estos vehículos.
Más allá de los productos y el ecosistema de accesorios, lo que empieza a consolidarse es un cambio de hábito. La micromovilidad eléctrica ya no es solo una tendencia global: se está adaptando a la realidad argentina y empieza a integrarse en la vida cotidiana.
El menor costo frente al auto o la moto, la ausencia de emisiones en el uso diario y la posibilidad de evitar el tránsito son factores que impulsan su crecimiento. A esto se suma una oferta cada vez más amplia, con modelos para distintos perfiles, necesidades y bolsillos.
Lo que antes era una alternativa de nicho hoy se transforma en una opción concreta. Y en una ciudad como Buenos Aires, donde moverse puede ser una odisea, todo indica que el futuro será, cada vez más, eléctrico.