
El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes por la madrugada un paquete de financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) que excluye a la agencia de inmigración ICE y parte de la Patrulla Fronteriza, tras un cierre parcial que se extendió por 42 días.
La votación se realizó por consentimiento unánime, en un acuerdo de último momento que llegó horas antes de que los legisladores partiesen a un receso de dos semanas. El paquete aún debe ser aprobado por la Cámara de Representantes y firmado por el presidente Donald Trump para convertirse en ley.
Los organismos que recibirán financiamiento bajo el acuerdo son la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) y los oficiales de aduanas en los puntos fronterizos terrestres.
La situación del TSA fue el detonante más visible de la crisis. La agencia, responsable de los controles de seguridad en todos los aeropuertos comerciales del país, operó durante semanas sin financiamiento garantizado ni certeza de pago para sus empleados. Coincidiendo con el periodo vacacional de primavera —uno de los momentos de mayor tráfico aéreo del año—, esa incertidumbre provocó filas de horas en los controles de seguridad de aeropuertos de todo el país.
Entre los más afectados estuvieron el Aeropuerto Intercontinental George Bush y el William P. Hobby, en Houston, y el Aeropuerto Hartsfield-Jackson, en Atlanta, donde miles de viajeros registraron demoras significativas. La presión sobre los legisladores se intensificó a medida que las imágenes de los colapsos aeroportuarios circulaban en medios y redes sociales.
Los trabajadores del TSA enfrentaban además la posibilidad de no cobrar su salario el viernes. Fuentes republicanas del Senado señalaron que Trump temía una huelga masiva del personal de seguridad si el impasse presupuestario se prolongaba.
Ni ICE ni la Patrulla Fronteriza recibirán fondos y su cierre se prolonga en la pulseada parlamentaria
Quedaron fuera del acuerdo el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza (CBP). Las negociaciones en torno a estas agencias fracasaron después de que los legisladores no lograran acordar las reformas que los demócratas exigían en relación con el ICE, tras el fatal tiroteo de dos manifestantes a manos de agentes federales de inmigración en Minneapolis en enero.
El líder de la mayoría del Senado, John Thune (republicano por Dakota del Sur), impulsó la aprobación rápida del financiamiento, que había estado paralizado por más de 40 días.
Thune reconoció ante la prensa que los republicanos cambiaron de estrategia al comprobar que no conseguirían el apoyo demócrata para financiar el departamento en su totalidad. «No pudimos acercarnos más, entonces uno pivota hacia la siguiente estrategia», declaró.
El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer (Nueva York), celebró el resultado. «Los demócratas mantuvimos firme nuestra oposición a que la milicia ilegal y mortal de Donald Trump reciba más fondos sin reformas serias», afirmó desde el pleno del Senado.
La presión para llegar a un acuerdo se intensificó durante los últimos días, cuando se registraron largas filas en los controles de seguridad de los aeropuertos de todo el país, incluidos los de Houston y Atlanta. Los trabajadores del TSA enfrentaban además la posibilidad de no recibir su pago el viernes.
Trump anunció el jueves por la noche que utilizaría su autoridad ejecutiva para pagar a los empleados del TSA, lo que, según fuentes del Senado, desbloqueó las negociaciones finales. The Hill reportó que la presidenta del Comité de Apropiaciones del Senado, Susan Collins (republicana por Maine), trabajó con la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca para identificar fondos disponibles con los que cubrir al TSA por varios meses.
El magnate Elon Musk también se había ofrecido a pagar el salario de los funcionarios de la oficina federal aeroportuaria. Una inusual oferta que la Casa Blanca rechazó. El dueño de Tesla y SpaceX no forma parte de la administración Trump desde su salida como director del polémico Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una iniciativa de 2025 que apuntó a reducir drásticamente el gasto federal.
La aprobación del Senado representa un paso crítico para poner fin a la mayor parte del cierre del DHS, aunque la cuestión del financiamiento del ICE y la Patrulla Fronteriza permanece sin resolver. Ambas cámaras del Congreso iniciarán un receso de Pascua y retomarán sus sesiones el 13 de abril.