Tres días le bastaron a Eduardo Coudet para que Cardales sea su taller mecánico a cielo abierto. Tras tres triunfos, aprovechó el parate para alejarse 75km del Monumental, clavar el freno de mano, levantarle el capó de su Ríoy meterse de lleno en los ajustes finos. Y al analizar el armado mecánico, ajustó y trabajó sobre dos que cada vez se afianzan más: a tres meses de sus llegadas, Fausto Veray Aníbal Moreno se afianzan como los pistones que marcan el pulso, sostienen el ritmo y empujan al equipo hacia adelante, dándole el equilibrio y la continuidad que Coudet pretende para que su River funcione como un equipo físico, sin perder potencia.
“Lo dije desde el principio, me gustan los equipos físicos”había dicho el Chacho tras su debut ante Huracán. Y en esa búsqueda, Aníbal Moreno y Fausto Vera empiezan a consolidarse, dándole equilibrio al equipo y sosteniendo la estructura desde el centro. No es casualidad que ambos integren el top five de jugadores de River con más minutos en la temporada: Aníbal acumula 1033’ en 12 partidos, mientras que Fausto suma 874’ en 11.
La diferencia de estilos es, justamente, lo que los complementa. Vera sobresale por su disciplina táctica y su capacidad para equilibrar el mediocampo. Prioriza el orden, se ofrece siempre como salida clara en el inicio y aporta consistencia en la recuperación. Su función es clave para sostener la estructura colectiva y liberar a otros en la creación. Cuando ataca, es vertical: filtra pases entre líneas y se anima desde media distancia.
No es casualidad que sea el segundo del torneo con más remates por partido (2,2) y que además figure entre los tres con mayor cantidad de pases precisos del torneo, con media de 59.
Por su parte, Moreno asume el rol de impulsor en la construcción con salidas con pelota limpia. Se involucra de lleno en la circulación, busca generar juego de manera constante y se anima a romper líneas, ya sea con pases profundos o remates desde media distancia: registra un 90% de precisión en pases en campo rival y suma tres disparos, uno de ellos, bombazo afuera ante Estudiantes RC.
Ambos, con un promedio del 60% de duelos ganados -claves en la recuperación-, se afianzan como los principales pistones que impulsan el motor de este River. Si bien, claro está, siempre habrá aspectos por ajustar, estos días en Cardales le sirvieron a Coudet para reafirmar que los propulsores están: Vera y Moreno son el sostén que le permite a su equipo mantener el ritmo y llegar afinado a lo que vienecon el motor listo para acelerar en la próxima gran curva: la Sudamericana.


