31/03/2026 11:10hs.
Hay dos antecedentes en los que Leandro Paredes estuvo a punto de debutar en la Copa Libertadores. Fue en sus comienzos, allá por 2013, cuando el último boca de Bianchi se debatía entre la dependencia de un Juan Román Riquelme que volvía después de un año sin jugar y un equipo al que le costaba todo.
Para el pibe que entonces no llegaba a los 20 años y vio apenas dos partidos desde el banco, el recuerdo es que «era muy joven». Pero evidentemente alguna espina le quedó, porque su vuelta al club de sus amores más de una década después de haberse ido fue con la idea fija de jugar el torneo soñado, ese que disfrutó como hincha y que está a punto de verlo estrenarse en la edición 2026.
«El clima lo viví porque me tocó ir a concentrar y vivir lo que era. Pero sí me va a tocar vivir de otra manera, siendo seguramente mucho más protagonista. Así que serán unas noches seguramente muy importantes»arrancó Leo en su charla con el sitio de la Conmebol Libertadores, en la previa del inicio de la fase de grupos que tendrá a Boca estrenándose el martes 7 de abril ante Universidad Católica en Chile.
«No tengo ansiedad, sí mucha ilusión, muchas ganas de poder jugar esta competición. Cuando estuve en mi primera etapa acá era muy joven, no tuve la oportunidad de competir en este torneo tan importante como es la Libertadores para todo Sudamérica. Así que es un sueño para mí», completó.
La ilusión por Dybala
Claro que el objetivo es mayúsculo, tratándose de sueños y de jugar la Copa con la camiseta de Boca. Y por eso, mientras más argumentos y ayuda dentro de la cancha tenga, la ilusión se irá incrementando. Por ejemplo, con el aporte que le pueda dar su gran amigo Paulo Dybala.
«Para mí sería un sueño, lo dije siempre. Él también tiene mucha ilusión. Tiene un sueño por cumplir, el de su padre también. Hay muchas cosas en el medio que seguramente lo llevarán a él a tomar la decisión, sea para venir o no, tendrá razones para hacerlo. De mi lado, ojalá que se pueda cumplir, ojalá que pueda estar acá, que podamos contar con él porque sería seguramente algo muy importante para todos«, opinó.
El imán Boca
Claro que así como para Paredes jugar la Libertadores es un privilegio, también su rol de figura mundial engalana la competencia. Algo que queda claro cuando se refiere a los amigos del fútbol que alguna vez lo consultaron por sus primeros tiempos en Boca y que siguen pendientes de sus pasos actuales.
«Cuando llegué a Europa, el primero que me volvió loco fue (Daniele) De Rossi. Él tenía el sueño de poder venir algún día a jugar acá y tuvo la suerte de poder cumplirlo. Ander también lo mismo. (Paul) Pogba, (Romelu) Lukakuson gente que siempre me han vuelto loco con el tema de Boca, de la Bombonera. Todavía tengo mucha relación con ellos, hablando, siempre muy ligado a lo que es Boca».
Sueño por cumplir y el sueño mayor
Sin dudas, más allá de la experiencia, del camino recorrido, de la Copa del Mundo que tiene en su vitrina personal y de todo lo que ya vivió en los meses que lleva desde su regreso a Boca, para Paredes se acerca una hora especial. La de su primera vez en la Copa Libertadores, un sueño que cumplirá en breve mientras sigue anhelando el más grande de todos: levantar la Séptima con la camiseta que lleva pegada en la piel.

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