Quiero aprovechar esta peli para tratar la lucha histórica que existe entre la crítica y el público, ¿por qué lo que le gusta a la crítica no le gusta al público y viceversa?

¿Por qué lo que le gusta a la crítica no le gusta al público y viceversa? Esto es algo que ocurre principalmente a partir de 1975. Si miráis las películas más taquilleras de los 40, 50 o 60, solía rimar la asistencia masiva, como en Lo que el viento se llevó, con la calidad de la película. Eso se mantiene en los 70 con cintas como El Padrino, El Exorcista o Malas tierras, pero cambia radicalmente a raíz de los éxitos de taquilla de Tiburón y Star Wars. En los 80, el cine busca un público joven en los centros comerciales, se infantiliza (y no lo digo de forma peyorativa, porque adoro Los Goonies o Gremlins) y es ahí donde se produce la ruptura total entre la crítica y el público.
La crítica no daba ni una en los 90, llegando a decir que Titanic era una historia super manida con malos actores, y luego la ven millones de personas. Me parece ridículo que exista este debate, pero cargarse una película abiertamente gamer y familiar como Super Mario Galaxy es no entender de qué va la jugada. Las películas no son buenas en función de cuánto se parecen a El Padrino. El Padrino nos gusta a todos, pero cada película se tiene que valorar por tu experiencia estética en la sala y por la propuesta que te hacen sus responsables. Nuestra función como críticos no es poner cuatro estrellas; a nadie le van a poner dos estrellas en la tumba cuando se muera.
Yo soy de la política de autores, y aunque no es el caso de Super Mario Galaxy, hay que valorar lo que nos proponen.
La escribe Matthew Fogel (guionista de Esta abuela es un peligro, la mala de La Lego Película 2 y Minions) y la dirige Aaron Horvath, cocreador de la brillante Teen Titans Go!. Y aunque el humor aquí es mucho más blanco, básico y de porrazos, es tremendamente funcional y divertido. Bowser grande, al que le pone voz Jack Black, es increíblemente divertido, y la película es una aventura frenética donde no paran de pasar cosas. Fui con mis hijos al cine y se lo pasaron pirata.
Visualmente, la animación de Illumination (los de Gru y Minions) está muy currada, mejorando incluso a la primera película. Se han dejado un dineral para que luzca espectacular, con una puesta en escena y una definición 3D alucinante que te hace sentir cada microesquina. Tiene momentos geniales de cambio de formato, como cuando Bowser monta su teatro de marionetas, que me parece de lo mejor de la cinta.
Por último, tenemos la pata del fan service. Viendo a mis hijos gozarla, me di cuenta de que esto es como la saga Torrente de Santiago Segura: la dramaturgia se basa en descubrir los cameos. A mí, personalmente, que salga la consola R.O.B. de los 80, o escuchar a Glen Powell como Fox McCloud y a Brie Larson como la princesa Estela (junto a Anya Taylor-Joy y Chris Pratt), me da igual. Incluso me quejaba de que repiten chistes de Zootrópolis. Pero luego soy un hipócrita. Fui a ver Noche de bodas 2, una peli flojísima que ha perdido la química de Samara Weaving, vi un cameo de David Cronenberg súper guapo, ¡y me puse a aplaudir en el cine!. Ahí entendí a los fans de los easter eggs. El ser humano es un cúmulo de contradicciones y yo estoy por debajo de la línea de flotación.
En resumen: la animación es buena, la historia es simpática, cumple su función y a los chavales les encanta. Es un éxito innegable y, desde luego, es infinitamente mejor que Elio, que estaba nominada a mejor película en los Óscar. Tiene mi visto bueno.